Levantar de nuevo la bandera de la solidaridad de clase: las fronteras solo existen para el capital

Levantar de nuevo la bandera de la solidaridad de clase: las fronteras solo existen para el capital 1

Por: David Pueblo

¿Es la solidaridad un hashtag o un like? Parece que en tiempos modernos sí, pero hubo un periodo de la historia en el que una organización cruzaba mares y montañas con el fin de socorrer niños sin hogar, presos políticos, y familias perseguidas por causa del capitalismo y sus guerras, era la mejor muestra de lo que era la solidaridad, se llamó Socorro Rojo Internacional (en adelante, SRI).

Mientras la burguesía de los países imperialistas derramaba la sangre y el sudor de la clase obrera mediante la explotación de su trabajo con el propósito de incrementar la acumulación del capital y contener mediante el terror la amenaza que percibía en el socialismo materializado en la URSS, marcando el camino para el tránsito al fascismo, ellos (los integrantes del SRI) internacionalizaban la resistencia de la clase obrera, constituyendo así un eslabón en la cadena de organizaciones proletarias que a nivel internacional promovían un mundo distinto, que sería edificado con base en los intereses de los explotados del mundo, así el Socorro Rojo Internacional, también conocido como Organización Internacional de Ayuda a los Luchadores de la Revolución (MOPR), complementó la lucha que como vanguardia guiaba la Internacional Comunista (Comintern), y complementaban la Internacional Sindical Roja (Profintern), la Internacional Campesina (Krestintern), la Internacional Juvenil Comunista (KIM), entre otras organizaciones internacionalistas que ayudó a formar la URSS para que la clase obrera no se encontrara indefensa ante el poder y la arremetida de los intereses del capital.

El SRI fue fundado en 1922, tras el IV congreso de la Comintern. Con el tiempo contaría con más de setenta secciones nacionales y alrededor 14 millones de integrantes. Sus antecedentes u orígenes se remontan a 1920, años en los que existían diversos grupos dedicados a la solidaridad con revolucionarios perseguidos. Sin embargo, estos grupos carecían de una unidad orgánica entre sí. En este contexto, surgió la necesidad de crear una organización internacional vinculada a la Comintern, y por tanto comunista que orientara los esfuerzos ya existentes, generando a su vez una dirección política común.

Así, quienes hasta entonces nunca habían sido socorridos, contaron con una red internacional de solidaridad. Sin importar la adhesión política, ni la forma en la que se manifestara la opresión (asesinato, encarcelamiento, exilio, persecución, etc.) el SRI brindó su apoyo para con las víctimas o sus familias, para los dirigentes del SRI estas acciones no eran caridad, en tanto que entendían  la solidaridad como una herramienta de la lucha de clases, la cual debía ser empuñada por todo aquel que se considerara comunista.

Vale la pena mencionar que, la fundación del socorro rojo en los países capitalistas estuvo sujeta a represión y censura, pues no era conveniente que el SRI organizara a los revolucionarios para visibilizar diferentes casos de opresión a los derechos democráticos más básicos, hechos que podrían llegar a conmover a un amplio número de personas no comunistas, lo que podría inclinarlas al rechazo del régimen capitalista.

Entre sus campañas de solidaridad, se encuentra la que llevaron a cabo en defensa de los revolucionarios Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, que fueron detenidos por un supuesto robo y asesinato en Massachusetts, Estados Unidos, y condenados a la pena de muerte. Pese a que nunca encontraron pruebas concluyentes y hubiera testimonios contradictorios, el juez del caso mostró una fuerte carga xenófoba y anticomunista, y aunque fueron ejecutados en 1927, las manifestaciones denunciando el crimen continuaron durante años.

Aunque hubo más campañas internacionales como la recién mencionada, en este artículo haremos mención de una más, el apoyo a la clase obrera española durante la Guerra Civil, no porque las otras acciones de solidaridad nos parezcan menos relevantes, sino porque la experiencia del socorro rojo a nivel internacional merece un estudio más detallado, por lo cual nuestro énfasis responde a una valoración propia, con base en nuestra perspectiva es este el mejor ejemplo de cómo se expresaron en la práctica los objetivos del SRI.

«La clase obrera posee ya un elemento de triunfo: el número. Pero el número no pesa en la balanza si no está unido por la asociación y guiado por el saber. La experiencia del pasado nos enseña cómo el olvido de los lazos fraternales que deben existir entre los trabajadores de los diferentes países y que deben incitarles a sostenerse unos a otros en todas sus luchas por la emancipación, es castigado con la derrota común de sus esfuerzos aislados.»

(Marx, 1864)

En España, durante la Guerra Civil, a diferencia de lo que sucede hoy con diferentes hechos de opresión y barbarie, como la ocupación en Palestina, la persecución al Partido Comunista de la India (maoísta) conocido por sus siglas como PCI (m), el bloqueo a Cuba o la persecución y asesinato de migrantes en EE. UU., por mencionar unos cuantos casos, el SRI administró comedores, organizó talleres de costura para confeccionar ropa para los combatientes y controló la distribución de la ayuda alimentaria extranjera, además gestionó el Hospital Obrero de Cuatro Caminos en Madrid y otros centros para atender a milicianos heridos, coordinó la salida de niños hacia países como la Unión Soviética, Francia y México para protegerlos de los bombardeos, hicieron posible la llegada de médicos como Norman Bethune[1], quien operó unidades de transfusión de sangre en el frente de guerra y durante la trágica evacuación de refugiados en Málaga y Almería, entre otros actos de solidaridad. No preguntaban de qué partido eras. Preguntaban si estabas con los de abajo, eso era suficiente.

Hoy, la clase obrera se encuentra indefensa, no existe una red internacional que se preocupe por los que luchan, existen esfuerzos aislados, muy buenos cada uno de ellos y con gran mérito, como las organizaciones de madres buscadoras en México y Colombia, la Global Sumud Flotilla que ha intentado romper con el bloqueo impuesto a Gaza, el Comité de Apoyo a la Guerra Popular en la India, entre muchas otras organizaciones. Sin embargo, no es suficiente, es necesaria la unidad orgánica internacional de todos aquellos que estén dispuestos a socorrer a los de abajo, unos a otros debemos apoyarnos; hoy, más que nunca, debemos ser Socorro Rojo. 


[1] Norman Bethune, fue un médico, cirujano y comunista canadiense, que puso su conocimiento al servicio de los intereses del proletariado, recorrió el mundo salvando vidas que el fascismo y la reacción intentaron arrebatar en España y China, tras su muerte en el campo de batalla, el líder revolucionarios chino le dedicaría un pequeño ensayo en el que se le ensalza como un gran ejemplo de internacionalismo proletario.

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