
Se conoció un comunicado escrito firmado por 20 exmagistrados de la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado, además de otros abogados, en el que cuestionan la candidatura presidencial de Abelardo De la Espriella, por tener nacionalidad estadounidense. Si bien, De la Espriella tiene triple nacionalidad -estadounidense, italiana y colombiana- es la del país norteamericano la que podría reñir legalmente con su aspiración a ser el nuevo presidente de Colombia.
Este candidato, afín al paramilitarismo, es un bogotano que se crio en Montería y que vivió los últimos 10 años en Estados Unidos y un año en Italia, es decir, casi el 25 % de su vida ha estado por fuera del país. Mientras vivió en EE. UU. obtuvo la nacionalidad estadounidense en 2023 después de pronunciar el siguiente juramento: «Por la presente declaro, bajo juramento, que renuncio absoluta y enteramente y abjuro de toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, Estado o soberanía extranjera, de quien o de los que hasta ahora he sido súbdito o ciudadano; que apoyaré y defenderé la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América contra todos los enemigos, extranjeros y nacionales». Este juramento hecho por el matagatos sería el impedimento legal que, según los juristas, le traería problemas para posesionarse como presidente. Este juramento se corresponde, fielmente, con los intereses que el candidato proyanqui representa, en consonancia con los apoyos que recibe.
De la Espriella recibió el apoyo abierto y descarado del presidente estadounidense Donald Trump, quien después de conocer los resultados de la primera vuelta electoral dijo: «Debido a sus tremendos logros en la vida y a su apoyo político hacia mí, personalmente, es para mí un honor dar a Abelardo mi completo y total respaldo.» Vale recordar que el genocida Trump también apoyó en su momento a Milei de Argentina, a Bukele de El Salvador, a Noboa de Ecuador, a Paz de Bolivia, entre otros gobernantes reaccionarios. A esto se suman los apoyos que le dieron republicanos derechistas a De la Espriella, como la representante por Florida, Maria Elvira Salazar -estadounidense de ascendencia cubana-, y el senador por Ohio, Bernie Moreno Mejía -colombiano con ciudadanía estadounidense-, ambos de ideas altamente retrógradas. Adicionalmente, hay que recordar que su esposa confesó que si pierden las elecciones se irían de Colombia pues, según ella «Si perdemos no pasa nada, porque ya tenemos una vida resuelta, vivimos maravilloso, trabajamos juntos, nuestros hijos, estamos en otro país.»
Evidentemente este no será un obstáculo real para que la mafia, los paramilitares, la burguesía, los terratenientes y los imperialistas yanquis, que financian y apoyan la candidatura del aboganster pongan, si es el caso, a De la Espriella y su gobierno de muerte contra el pueblo en la Casa de Nariño, para que les administre sus negocios por los siguientes cuatro años. Abelardo De la Espriella está ¡Firme por su patria yanqui! y no por los intereses del pueblo trabajador colombiano al que evidente no representa y en cambio sí odia. Mientras tanto, el pueblo se manifiesta en las calles, no sólo en apoyo electoral a Cepeda y Quilcué, sino, en contra del posible ascenso de un explotador, sionista, machista y asesino de gatos como lo es De la Espriella, que representa lo más cavernario de la sociedad capitalista.
La clase obrera, independientemente de la nacionalidad que tenga el jefe de la dictadura burguesa instalado en la presidencia, se debe preparar organizando sus fuerzas para los combates venideros, pues gobierne quien gobierne, la pelea es contra las clases enemigas de los intereses del pueblo trabajador y por conquistar la victoria restaurando el Partido de la clase obrera, encargado de dirigir a las masas hacia la destrucción violenta del Estado burgués-terrateniente y por la construcción del futuro Estado de obreros y campesinos en el que, por medio del armamento general del pueblo, le pongan su tatequieto a dictadorzuelos como Abelardo De la Espriella.






