Las propuestas sociales de Abelardo De la Espriella atentan contra nuestros derechos

Las propuestas sociales de Abelardo De la Espriella atentan contra nuestros derechos 1

Las propuestas sociales de De La Espriella, candidato de la ultraderecha reaccionaria, promueven una intensa discusión en el seno del pueblo colombiano por su marcado énfasis conservador en asuntos como familia, aborto, eutanasia, educación y salud. Mientras por un lado sus seguidores consideran que representan una respuesta a los problemas sociales del país, diversos sectores académicos, políticos, sociales y defensores de derechos humanos advierten que varias de sus iniciativas podrían significar un retroceso frente a conquistas alcanzadas durante las últimas décadas.

Uno de los ejes centrales de su plataforma es la defensa de la denominada «familia tradicional». En diferentes intervenciones públicas, el candidato Abelardo y su fórmula vicepresidencial  Restrepo presentan la familia como la «célula básica de la sociedad», otorgándole un papel no solo social sino también moral y político dentro de su proyecto de país. Esta manera de concebir a la familia, aunque a muchos les guste, corre el riesgo de excluir o relegar otras formas de familia reconocidas por la legislación y la realidad social actual y concreta.

La discusión se intensifica cuando se analizan sus posiciones sobre derechos sexuales y reproductivos. Este candidato se manifiesta contra el aborto y ha enmarcado esta discusión como una batalla cultural y moral relacionada con la defensa de la vida desde la concepción. Quienes respaldan esta postura sostienen que se trata de una defensa coherente de sus principios éticos. Sin embargo, organizaciones de mujeres y sectores progresistas argumentan que restringir el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo puede afectar derechos ya reconocidos legalmente y limitar la autonomía de las mujeres sobre decisiones fundamentales de sus vidas.

De manera similar, su rechazo a la eutanasia suscita cuestionamientos. Los defensores de este procedimiento consideran que forma parte del derecho a morir dignamente y de la autonomía individual frente al sufrimiento irreversible. Sus detractores, en cambio, sostienen que la vida debe protegerse en todas las circunstancias. El candidato se ubica claramente en esta segunda posición.

Las críticas al feminismo y a lo que denomina «ideología de género» constituyen otro componente relevante de su propuesta. Según sus intervenciones públicas, el país estaría atravesando una transformación cultural impulsada por corrientes progresistas que, a su juicio, deben ser confrontadas. Para diversos movimientos sociales, este discurso atenta contra políticas orientadas a combatir la discriminación de género y a promover la igualdad de derechos.

En materia de salud, De La Espriella presenta un diagnóstico centrado en la crisis del sistema, señalando problemas de gestión, flujo de recursos y control administrativo. Sus propuestas incluyen mantener las EPS, fortalecer los mecanismos de auditoría, revisar la ejecución de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), recuperar el acceso a medicamentos, mejorar la atención primaria y fortalecer la red hospitalaria, además de una inyección presupuestal. Como se ve, no hay nada novedoso en estas iniciativas, pues se conservan los elementos fundamentales del modelo vigente. Desde esta perspectiva, la propuesta apuesta más por corregir fallas administrativas que por transformar de fondo el sistema. Y en definitiva la permanencia de las EPS y la confianza en mecanismos de control similares a los existentes podrían reproducir problemas históricos asociados a intermediación, desigualdad territorial y barreras de acceso.

En educación, sus novedosas propuestas no son más que responder al sistema económico capitalista, es decir, la educación para el mercado, planteando una mayor articulación entre la formación académica y las necesidades del gran capital industrial y comercial, , la dejando de lado la articulación de saberes y hasta la investigación científica en favor del avance social; para De La Espriella los contenidos y la práctica educativa debe servirle a la gran empresa y punto. A esto se suma el odio manifiesto al magisterio nacional y a su organización sindical, la cual hace parte de su lista de personas a destripar.

No es un secreto que estas propuestas en lo social atentan y pisotean los derechos conquistados por el pueblo al calor de la lucha, y que además eliminan las políticas orientadas a la inclusión y la diversidad, un panorama propenso a la dictadura más abierta de la burguesía para cumplir a sus anchas con sus planes económicos y sociales.

Este panorama es el ideal para la burguesía más retrógrada y reaccionaria, pero lo que no pueden negar es que la opresión genera resistencia, y es por eso que las calles están llenas de manifestaciones en favor de Iván Cepeda, unos porque lo ven como una opción de cambio real, otros porque es el menos peor entre los dos candidatos a segunda vuelta, lo cierto es que el pueblo que comprende la necesidad de defender sus derechos y conquistas en las calles, lo hace de nuevo. El llamado es entonces a derrotar a De la Espriella en las calles y junto al pueblo, dejando claro que a los desposeídos el Estado burgués ni con gobiernos abiertamente reaccionarios o moderados, nunca nos regalará derechos, siempre los debemos conquistar con la lucha directa y organizada.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *