
En la India, el pueblo dirigido por el Partido Comunista de la India (maoísta) continúa desarrollando una de las batallas más heroicas y determinantes de la época actual contra el capitalismo y el imperialismo, una lucha que es mucho más que una guerra en un país lejano de Colombia o una insurgencia aislada de los problemas del resto del mundo. La Guerra Popular en la India, por el contrario, es hoy por hoy la punta de lanza de la Revolución Proletaria Mundial y la demostración práctica de que el camino de la Guerra Popular está plenamente vigente, como la única alternativa real para solucionar de fondo los problemas principales del pueblo.
Y eso lo saben muy bien los reaccionarios y sobre todo el Estado indio con el asesino Modi a la cabeza, quien continúa llevado una agresiva campaña militar de cerco y aniquilamiento, contra el aguerrido pueblo de la india y contra los dirigentes de masas a quienes persigue, tortura, encarcela y asesina
Es por tanto, imperativo comprender la urgencia de la solidaridad internacionalista, denunciar la naturaleza criminal del Estado indio, donde el gobierno actúa en abierto acuerdo con los imperialistas quienes están sedientos de apoderarse de las inmensas riquezas de las regiones habitadas por las comunidades indígenas (adivasis) y campesinas.
Desde hace décadas, el pueblo de la India viene desarrollando una poderosa guerra popular contra la semifeudalidad, contra el capitalismo y contra el imperialismo, una guerra que viene desde mayo de 1967 cuando se llevó a cabo el histórico Levantamiento de Naxalbari, que todo el mundo recuerda como el Trueno de Primavera. Una guerra popular que conquistó los corazones y las voluntades de decenas de miles de campesinos, indígenas, obreros, intelectuales, jóvenes y viejos, mujeres y hombres… todo lo cual llevó a una portentosa y esperanzadora guerra popular; un ejemplo para los pueblos del mundo que los reaccionarios consideraron como «el enemigo número uno»… ¡¡Hay que destruirlo hasta sus cimientos!! es la consigna de Modi, la burguesía y los imperialistas.
Y la agresión estatal adquirió varios rostros con nombres cínicos como la «Operación Cacería Verde» o la «Operación SAMADHAN». En la actualidad, el régimen ha escalado su brutalidad mediante la denominada «Operación Kagaar» (Guerra Final), una estrategia militar que en los últimos años ha dejado una estela de muerte y destrucción verdaderamente dantesca y que pone de relieve la naturaleza del capitalismo; el ultimátum del gobierno era explícito, pretendían aplastar por completo la resistencia revolucionaria y al Partido Comunista de la India (maoísta) para marzo de 2026. Una ofensiva con bombardeos aéreos, drones, ejecuciones extrajudiciales, violaciones sistemáticas, incendios provocados, todo para romper la unidad de las masas con sus dirigentes y diezmar al pueblo luchador… Todo aquel que se atreva a alzar la voz contra el despojo de tierras, contra el Estado o contra las atrocidades del ejército es tildado inmediatamente de «terrorista» o «maoísta».
La resistencia heroica del pueblo de la India y la necesidad de una fuerza internacional como parte de la lucha
Las masas indias no se han doblegado. Bajo la dirección del PCI (Maoísta) y la heroica lucha armada del Ejército Guerrillero Popular de Liberación (EGPL), la clase obrera y el campesinado siguen resistiendo con un heroísmo inquebrantable. Pese a las dolorosas pérdidas de cuadros experimentados, los revolucionarios defienden con firmeza las zonas guerrilleras y promueven la expansión de los Comités Populares para hacer de ellos, las bases de apoyo para reconstruir lo destruido por los asesinos del Estado. La experiencia del pueblo de la India en estos 59 años demuestra al mundo que las masas explotadas sí pueden gobernarse a sí mismas sin contar con el podrido Estado burgués.
La lucha del pueblo de la India es nuestra también, somos una sola clase en todo el mundo, somos un solo pueblo en todo el mundo; y el imperialismo y el capitalismo son los mismos aquí y en cualquier parte del planeta. El internacionalismo debe ir mucho más allá de un apoyo formal. Por eso el llamado del Comité Internacional de Apoyo a la Guerra Popular en la India (ICSPWI) sigue siendo desplegar permanentes campañas de agitación y lucha para que sean encabezadas por los revolucionarios en todos los países y que movilicen a miles, o si es posible a millones de personas, en defensa de la Guerra Popular y contra las atrocidades del Estado indio. Y parte importante de ello es difundir la verdad de lo que es la revolución naxalita, romper el cerco de desinformación impuesto por los medios de comunicación y denunciar los crímenes de Modi y sus amos y socios imperialistas.
La masacre y persecución contra los que luchan en la India pone de relieve que el capitalismo está en su fase de descomposición en todo el planeta; y como cualquier fiera herida de muerte, da zarpazos a diestra y siniestra, es como un tigre que ruge en su delirio como fiera arrinconada, mientras sus músculos se tensan y quiebran en la última batalla contra la muerte. El capitalismo es como un tigre herido de muerte, pero que requiere de una gran lucha para sepultarlo. Bien lo sentenció Mao cuando dijo que:
“Todos los reaccionarios son tigres de papel. En apariencia son terribles, pero en realidad no son tan poderosos. Desde el punto de vista estratégico, debemos desdeñar totalmente a nuestros enemigos, pero desde el punto de vista táctico, debemos tomarlos muy en serio”





