
La Unión Obrera Comunista (marxista-leninista-maoísta) rechaza enérgicamente las amenazas, hostigamientos e intimidaciones de las que están siendo víctimas la Juventud Comunista Colombiana (JUCO), su secretaria política y el Partido Comunista Colombiano. Estas acciones, que incluyen perfilamiento, mensajes de odio y amenazas de muerte por parte de integrantes y representantes de partidos burgueses lacayos del imperialismo y del sionismo internacional, constituyen una muestra de la naturaleza reaccionaria, antidemocrática y guerrista de las clases dominantes de Colombia.
Estas acciones responden a la desesperación que tienen por garantizar los intereses de los imperialistas, terratenientes y burgueses, viéndose obligados a recurrir a la violencia como arma política. Esta no es una simple disputa entre sectores políticos equivalentes, es muestra de las expresiones que puede llegar a tomar la lucha de clases en este nuevo periodo de repunte del autoritarismo y la ultraderecha en el continente latinoamericano.
Sabemos que la persecución a los partidos de izquierda en Colombia no es nueva, las organizaciones inclinadas a las ideas de socialismo científico han sido víctimas de una violencia sistemática por décadas, que ha buscado el exterminio de la militancia comunista. Cada intimidación, es parte de la misma cadena de terror que ha arrebatado la vida a miles de mujeres, niños y hombres comunistas, sindicalistas, campesinos, estudiantes e indígenas en Colombia.
No es casualidad que seguidores o promotores de esta política reaccionaria pidan intervención del gobierno yanqui, quien de hecho ante la viralidad del video de la secretaria política de la JUCO filtrado que el subsecreterario de Estado de EE. UU. según noticias UNO se pronunció, para «convertirla en un nuevo objetivo de medidas sancionatorias» como ocurrió con Beto Coral, algo previsible pues el imperialismo yanqui no tolera que los pueblos del mundo ejerzan soberanía política, ni mucho menos que se organicen para resistir su política imperialista, evidenciando que la reacción de nuestro país no actúa sola, sino que responde a los intereses de sus amos. Asimismo, el sionismo, en alianza con el imperialismo yanqui, encuentra en los partidos burgueses de Colombia, aliados dispuestos a replicar sus lógicas de exterminio contra quienes se oponen al capital y al colonialismo.
Frente a estos hechos, reafirmamos nuestro compromiso con la lucha de la clase obrera, la movilización popular y la lucha de clases en las calles y con barricadas. Hoy las organizaciones inclinadas al marxismo deben fortalecerce, multiplicar la propaganda, y construir alianzas entre sí para hacer frente a la amenaza común. De nuestra parte pese a no estar de acuerdo con su programa político, sepan que la Unión Obrera Comunista tiene muy claro quienes son los enemigos, pues estamos guiados por la ciencia de la revolución socialista, el marxismo-leninismo-maoísmo y por ello rechazamos de manera contundente la persecusión e intimidación que pretende frenar la lucha y movilización del pueblo colombiano.
¡Sólo el pueblo salva al pueblo!
¡Abajo el terrorismo de Estado!
¡Fuera imperialistas yanquis de Colombia y de todo el mundo!






