
El pasado 12 de julio se presentó un suceso poco usual en Colombia. Una asonada que conmocionó al municipio de Segovia en Antioquia, el cual produjo un toque de queda durante el fin de semana festivo, el cierre de la actividad comercial y el rompimiento de la cotidiana convivencia del municipio. A continuación, intentaremos aclarar lo ocurrido desde una perspectiva histórica.
Antioquia es la región de mayor producción de oro de Colombia y a partir de la crisis económica mundial del 2009 este sector económico ha tenido un mayor dinamismo productivo, debido a que es un medio de lavado de activos del narcotráfico y además porque el oro se convirtió en un activo de refugio para la inversión de los capitalistas; es un sector monopolizado por empresas extranjeras y también brinda empleo a pequeños mineros informales.
¿Quiénes son los mineros informales?
En Segovia, nordeste de Antioquía, los mineros informales, ancestrales, tradicionales o pequeños mineros desde hace años son perseguidos por las fuerzas del Estado cuando ejercen su trabajo informal para el sustento de sus familias, sin embargo, son varias las generaciones que han ejercido este oficio como forma de vida para su subsistencia.
Los trabajadores informales de las mineras de oro en Antioquía desde que entra en vigor la ley 685 del 2001 conformaron algunas asociaciones en busca de la formalización de su actividad dado que viven de esa actividad; aunque carecen de títulos mineros, son pequeños mineros los que explotan las minas subterráneas con pocos trabajadores y tecnología muy básica. Los derechos de los mineros ancestrales y tradicionales se ven representados en Segovia por una mesa minera que lucha porque se den formalizaciones dignas, sin embargo, hasta el momento no hay ninguna formalización real y el gobierno no ha hecho nada distinto a las promesas que no se cumplen.
En los últimos años muchos proletarios se desplazaron hacia las zonas mineras en Antioquia en busca de un sustento, llegando a los municipios de Buriticá, San Roque, Remedios y Segovia para extraer oro de aluvial o subterráneo paralelo a las grandes explotaciones industriales manejadas por monopolios extranjeros que ostentan títulos mineros otorgados a nivel nacional o regional.
La historia de lucha de los mineros informales en Segovia, tiene su origen en que la dueña de los títulos mineros en la zona es el monopolio Aris Mining y los mineros ancestrales y tradicionales están trabajando en los terrenos de esos títulos, por ello la empresa propuso una formalización que algunos de ellos han aceptado y otros no, porque es una «formalización» en condiciones de esclavización, pues exige demasiada producción, los materiales para trabajar no son accesibles y, a futuro, los explosivos solo los vendería la empresa, condiciones que van animando motivos para para un próximo paro minero.
¿Qué sucedió el 12 de julio de 2026?
En este contexto de polarización social, Aris Mining tomó recientemente una medida arbitraria contra mineros informales que consistió en ‒en la madrugada del sábado 11 de julio con el Esmad y la policía‒ hacer efectivo el llamado amparo administrativo, quemando una la mina de los mineros informales y tradicionales, quienes respondieron quemando volquetas, camionetas y motos de la Aris Mining e incluso motos de trabajadores de la empresa padecieron el mismo trato.
Y al decir de los mismos trabajadores «esta problemática la agudizó el gobierno nacional cuando expropió a los verdaderos dueños de los títulos mineros, a quienes les fueron arrebatados mediante amenazas, asesinatos, desplazamientos, etc., ya que cuando estaba la empresa Frontino Gold Mines, no había existido tanto atropello contra la pequeña minería. Este despojo trajo consigo más grupos al margen de la ley y por ende mas violencia»
Es evidente que las medidas de Aris Mining contra los trabajadores mineros informales favorecen a los grandes monopolios para acumular más riquezas para los magnates del capital, descargando la crisis económica sobre la población informal. La empresa minera con las fuerzas represivas del estado arremetió contra los trabajadores mineros informales pero, de igual manera respondieron los trabajadores informales defendiendo su derecho al trabajo. Después de este levantamiento la confrontación se detuvo de forma temporal, sin embargo, las causas siguen latentes y la tendencia es hacia un nuevo paro minero debido a esta situación.
Los trabajadores informales de la minería deben de organizarse para defender sus derechos laborales de igual manera se necesita la solidaridad de los sindicatos con los informales porque son parte de nuestra clase, independientemente de si están o no afiliados. Así mismo, deben retomar el camino de la organización en asambleas populares que verdaderamente recojan el sentir de los trabajadores y de la población en general para defender sus derechos y conquistar otros nuevos.





