
En los cinco continentes el pueblo se manifestó a favor del pueblo palestino y contra los sionistas e imperialistas que cometen un genocidio en la Franja de Gaza y Cisjordania. Si bien, hubo marchas, concentraciones y mítines desde el 7 de octubre -incluso desde antes-, fecha en que se conmemora el recrudecimiento del genocidio del Estado sionista y genocida de Israel contra Palestina en 2023, las expresiones de solidaridad se extendieron hasta el 11 de octubre, teniendo su punto más alto y concentrado a nivel mundial el sábado 10 de octubre en la Movilización Mundial por Palestina.
En más de 60 países el pueblo levantó la bandera de Palestina en medio de marchas masivas como las que se vivieron en Londres, Dublín, Berlín, Sídney y Melbourne.


En Londres, la prensa burguesa calculó la asistencia entre 15 000 y 20 000 personas, mientras que los organizadores afirmaron que participaron 250 000. La marcha recorrió el centro hacia Whitehall y el Parlamento. Los manifestantes exigieron el cese de las ventas de armas a Israel, sanciones y el fin del genocidio en Gaza. Hubo una contramanifestación de aproximadamente 50 personas y 20 arrestos por parte de las fuerzas del orden burgués.
En Sídney salieron 5 000 personas a las calles que se congregaron en Hyde Park antes de marchar por el centro de la ciudad. Esta marcha hizo parte de las protestas que se adelantaron en 27 ciudades de Australia, como en Melbourne en donde hubo una gran manifestación también por el centro de la ciudad que se encontró con una minúscula concentración de personas pro-Israel con las que no hubo confrontaciones.

En Ciudad del Cabo hubo grandes manifestaciones durante toda la semana del aniversario. El 3 de octubre, miles de personas marcharon el sábado por el paseo marítimo de Sea Point para exigir el fin del genocidio que comete Israel con el apoyo de EE. UU. contra Palestina. Hay que recordar que Sudáfrica mantiene una fuerte campaña de solidaridad con Palestina y adelantó acciones como la demanda que interpuso ante la Corte Internacional de Justicia contra el genocidio.
En París, en medio de las combativas protestas estudiantiles, un tribunal suspendió una prohibición inicial contra la manifestación convocada por el colectivo Urgence Palestine que finalmente se realizó, demostrando que por medio de la fuerza es que se conquistan los derechos del pueblo.
En Dublín, la radiotelevisión pública RTÉ informó una asistencia de más de 10 000 marchantes que recorrieron el centro de la capital hasta el Parlamento irlandés al que le reclamaron imponer sanciones contra Israel y cesar la cooperación militar.
En Berlín, las estimaciones de asistencia para el 10 de octubre variaron entre 2 000 y 3 500 manifestantes que exigieron parar las exportaciones de armas alemanas hacia Israel. Una marcha fue disuelta por un gigantesco dispositivo policial, hubo una contramarcha de personas afines a los sionistas y se abrieron procedimientos penales contra algunas personas.

En Bogotá, la manifestación del 7 de octubre superó las expectativas de las organizaciones convocantes por el número de personas que marcharon desde la embajada sionista de Israel hasta la embajada de Palestina con banderas -algunas de estas gigantescas que se descolgaron en los puentes peatonales-, carteles y un poderoso sonido que hizo retumbar las calles por donde pasaba la manifestación. También se alzó la voz de protesta contra el gobierno mafioso y pro-estadounidense de Abelardo de la Espriella que restableció relaciones con el Estado sionista y genocida de Israel, lo que lo convierte en un cómplice y patrocinador del genocidio del pueblo palestino. Los distribuidores de Revolución Obrera hicieron presencia no solo en Bogotá, sino también en Cali y Manizales.


En general, el balance de las movilizaciones en todo el mundo es de total éxito. Se reportaron manifestaciones de diferente índole en Kuala Lumpur (Malasia), Rabat (Marruecos), Karachi (Pakistán), Seúl (Corea del Sur), Atenas (Grecia), Ámsterdam (Países Bajos), Tokio (Japón), Nueva York (Estados Unidos), entre otras ciudades. Desde pequeñas concentraciones en diferentes ciudades, mítines, eventos artísticos, hasta las grandes manifestaciones de miles y miles de personas…todo es válido y de gran valor político porque expresa, en grande y en pequeño el repudio a los sionistas y la solidaridad con el pueblo de Palestina. El mundo no se queda callado ante el genocidio. Los pueblos del mundo se expresaron con contundencia por el fin de esa tortura que representa Israel para los palestinos y los demás pueblos que también sufren con sangre el tener de vecinos a la base militar de los estadounidenses en el Medio Oriente, es decir, a los asesinos sionistas de Israel, los mayores antisemitas del mundo.
Más temprano que tarde los palestinos sabrán reorganizar la lucha contra el sionismo y el imperialismo, claro está, con la solidaridad de los pueblos del mundo que deben agudizar las manifestaciones de apoyo manteniendo las marchas y mítines, y generalizando las acciones de sabotaje contra la exportación de armas y materias primas hacia los genocidas de Israel que ya se realizan en diferentes partes del mundo. Palestina será libre desde el Rio Jordán hasta el Mar Rojo.
La vergüenza es de los sionistas. La victoria será de Palestina.
¡Desde el Rio hasta el Mar, Palestina vencerá!






