editorial

Un necesario balance del Primero de Mayo 2026

Los trabajadores del mundo salieron en masa el pasado Primero de Mayo para conmemorar como cada año el Día Internacional de la Clase Obrera, en los distintos países en los cinco continentes, se registraron multitudinarias manifestaciones que pusieron de presente esa primera cualidad del proletariado: la cantidad, que la hace la fuerza social más poderosa de la sociedad.

Levantaron las banderas de defensa de sus reivindicaciones y conquistas como clase social que depende para su supervivencia, de la venta de su fuerza de trabajo. Pero fueron mucho más allá, expresando de múltiples maneras su repudio a la explotación mundial capitalista, contra las agresiones de los imperialistas a varios países, y contra los preparativos de guerra por un nuevo reparto del mundo.

Y como quiera que el Primero de Mayo la clase obrera mundial pasa revista a sus filas y muestra su madurez para tomar las riendas de la sociedad es necesario hacer el balance de la jornada.

En Colombia se realizaron 67 manifestaciones en todo el país, que en general fueron pacíficas y en su mayoría terminaron en concentraciones en plazas importantes. Las principales manifestaciones y concentraciones se presentaron en Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena, Barranquilla, seguidas por otras ciudades intermedias, donde se destacó la masiva presencia de los trabajadores, de organizaciones y colectivos sociales, así como de partidos y movimientos políticos.

Y si bien el contenido mayoritario de las manifestaciones fue utilizado por el Gobierno y el Pacto Histórico para la campaña electoral, con la anuencia de las burocracias de las centrales sindicales, también destacaron entre estas, bloques internacionalistas y revolucionarios independientes en las principales ciudades del país y en algunas intermedias como Bucaramanga, Pereira y Manizales, donde se levantaron las banderas de la lucha contra la explotación mundial capitalista y contra los preparativos de guerra imperialista, así como las banderas por el Partido de la Clase Obrera y la organización internacional de los proletarios del mundo.

En particular, fue importante que los trabajadores, independiente de sus inclinaciones por votar o no, corearan de conjunto las consignas internacionalistas contra el genocidio al pueblo palestino y la agresión imperialista yanqui a los pueblos de Irán, Cuba… y por supuesto la denuncia a sus condiciones particulares de explotación y de persecución a sus organizaciones.

En el mundo, el Primero de Mayo se desarrolló en medio de la interceptación a la flotilla que se dirigía a Gaza con ayuda humanitaria. Con la detención de 211 activistas en aguas internacionales y el secuestro y tortura de Saif Abukeshek y Thiago Avila, sucesos que los proletarios y pueblos del mundo rechazaron con movilizaciones y denuncias.

También este Primero de Mayo transcurrió en medio de los ataques a Irán que hacen parte de los preparativos de guerra mundial, con un frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, con precios del petróleo por los cielos y con una tensión que se mantiene luego de que Donald Trump anunciara que las fuerzas estadounidenses ayudarían a guiar a los buques varados.

De este modo, las manifestaciones más destacadas fueron por ejemplo en Estados Unidos, donde se desarrollaron bajo el lema de «May Day Strong» o «Fuerte Primero de Mayo» con el que llegaron a acuerdo decenas de organizaciones obreras y sindicales para llevar a cabo grandes movilizaciones, registrándose como principales las de Nueva York, Los Ángeles y Chicago. Las consignas más destacadas fueron contra la guerra de agresión encabezadas por el asesino Trump, contra la persecución a los migrantes y poner fin a los desalojos, así como por mejores salarios a los migrantes, contra el alto costo de la vida y contra el estrepitoso gasto del presupuesto en defensa provocado por su política de agresión militar en varias partes del mundo.

En México los reportes de prensa destacaron la gran cantidad de marchas y su magnitud como uno de los aspectos más destacados en el Primero de Mayo. Mientras que en Cuba más de 650 mil personas colmaron las calles de La Habana bajo el lema «La Patria se defiende» ante la agresión yanqui que provocó una crisis energética en toda la isla como resultado del bloqueo.

En Argentina, se movilizaron contra la reforma laboral impulsada por el gobierno del presidente reaccionario Javier Milei. En Bolivia la Central Obrera Boliviana, se lanzó a una huelga indefinida exigiendo un incremento salarial del 20 % y en Argentina y Chile, decenas de miles salieron a las calles condenando el capitalismo y la guerra y las políticas estatales que incrementan los recortes del presupuesto para salud y educación.

Y si echamos una mirada a las manifestaciones del Primero de Mayo en Europa, Medio Oriente, África y Asia es claro que se pusieron de manifiesto las reivindicaciones sobre salarios, inflación y protección de los trabajadores unidas a las banderas contra los preparativos de guerra imperialista, y en particular contra la agresión yanqui sionista en el Medio Oriente y contra el bloqueo a Cuba.

Las principales capitales desde París hasta Estambul, desde Manila a Seúl, se manifestaron relacionando la explotación capitalista y las profundas desigualdades sociales con la guerra en Oriente Medio, la agresión estadounidense a varios países y los costos de la carrera armamentista.

Además de este contenido, en algunas manifestaciones como en París, Múnich, Turín y Estambul se presentaron enfrentamientos cuando la policía reprimió a los manifestantes, utilizó garrotes, gases lacrimógenos y ejecutó detenciones violentas.

Es de destacar que el enfrentamiento en Turín y Estambul son de vieja data. En Turín —Italia— está relacionado con una lucha prolongada de varios meses alrededor de un centro social y en Estambul —Turquía— por la histórica plaza Taksim desde el 2013, cuando el régimen reaccionario la prohibió para las manifestaciones obreras. Allí nuevamente este Primero de Mayo los trabajadores intentaron romper las barricadas y varios cientos fueron detenidos; de ellos ya fueron liberados 560 según los medios alternativos.

En Manila —Filipinas— al sur de Asia, los trabajadores se enfrentaron a la policía cerca de la embajada de Estados Unidos mientras protestaban por el aumento de los precios del combustible y los productos básicos, exigían aumento de salarios y pedían el fin de la guerra en Oriente Medio.

En la India, se presentaron múltiples manifestaciones en ciudades como Dheli, Mumbai, Kolkata (antigua Calcuta), Bangalore, Hyderabad y en varios estados como Kerala, Tamil Nadu, Rajasthan, Haryana e Himachal Pradesh, e igualmente, como en la mayoría de los países se hicieron presentes las organizaciones sindicales, los partidos de la izquierda reformista y por supuesto los comunistas revolucionarios.

En las Coreas, tanto en el norte como en sur, también, miles de trabajadores salieron a las calles exigiendo las reivindicaciones obreras a la vez que llamando a la unidad internacional de los proletarios y los pueblos, en solidaridad con sus hermanos de Irán y Palestina, y condenando la agresión imperialista estadounidense.

De conjunto, también podemos decir que desde Europa hasta el Lejano Oriente las manifestaciones del Primero de Mayo del 2026 tuvieron un carácter marcadamente político, anticapitalista e internacionalista.

En definitiva, el Primero de Mayo de 2026 mostró tres tendencias internacionales muy claras: la crisis del capitalismo, insuperable y cada vez más aguda que somete a los desposeídos al hambre y la miseria, y que revive lo peor del sistema, que se refleja en posiciones retrógradas, neofascismo, misoginia, homofobia… así como la inflación y el costo de vida que fueron un común denominador en las protestas, lo que refleja la miseria y el hambre crecientes para quienes todo lo producen en el mundo; la guerra y las tensiones geopolíticas que influyeron fuertemente en las consignas obreras, rechazando las agresiones a los pueblos del mundo y los preparativos de guerra, que en últimas solo persiguen el reparto de recursos naturales y humanos para los imperialistas a costa del sudor y sangre de los proletarios del mundo; igualmente la represión estatal y respuesta de todos quienes se oponen a este exterminio orquestado por los imperialistas y al sistema de hambre, miseria y opresión.

Es importante señalar además la Declaración Internacional Conjunta firmada por 18 Partidos y Organizaciones Marxistas-Leninistas-Maoístas de 15 países, titulada 1 de Mayo Proletario, Rojo e Internacionalista, donde la UOC (mlm) fue una de las organizaciones firmantes; importante porque traza una orientación clara frente a la situación actual y plantea la necesidad de avanzar en la unidad internacional de los comunistas.

En resumen, este Primero de Mayo demostró de nuevo que la clase obrera posee el número como elemento de triunfo, pero este no pesa en la balanza si no está unido por la asociación y guiado por el saber. En efecto, las manifestaciones demostraron que el ejército proletario mundial se encuentra dispuesto y luchando contra los enemigos, pero no cuenta aún con un centro internacional que dirija sus esfuerzos. Esta es ahora la tarea más urgente, pues las enseñanzas de la propia lucha internacional del proletariado, exige no olvidar la fraternidad que debe forjarse entre los trabajadores y pueblos del mundo para enfrentar a los enemigos comunes. Hoy, en medio de preparativos de una nueva guerra mundial imperialista, más que nunca cobra vigencia la consigna: ¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

Comité Ejecutivo – UOC (mlm)

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *