
El pueblo cubano ha tenido que vivir (desde la revolución) bajo la amenaza del imperialismo estadounidense. Incluso ha tenido que resistir un bloqueo total por parte de EE. UU., lo que contribuyó a que sus fuerzas productivas no se hayan desarrollado. A pesar de que el proceso cubano se reivindique como un país socialista, no son socialistas y mantienen más bien un capitalismo de Estado con los pocos sectores productivos del país y con el turismo. Lamentablemente, la situación social, con un alto nivel de pobreza, lleva a que males como la prostitución hayan proliferado en la isla.
Sin embargo, no toda esa situación se le puede achacar al gobierno cubano. Como ya lo hemos mencionado, existe un bloqueo total por parte del imperialismo gringo, lo que genera una limitación en el desarrollo de las fuerzas productivas. Esto llevó a que el gobierno se enfocara más en la educación y en formar trabajadores de la salud para intercambiarlos por ayudas con otros países. Además, los cubanos avanzaron mucho en el área de inteligencia militar gracias a la asesoría que recibieron durante décadas por parte de la URSS.
Después de la caída de la URSS, la isla quedó en un llamado «periodo especial», donde la crisis social y económica se profundizó hasta que en Venezuela ascendió el gobierno chavista y, por años, recibió ayuda de ese país, sobre todo aportes de petróleo. Pero este año, con el avance de Trump, el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el bombardeo a ese país, donde asesinó a más de 100 personas, el régimen chavista tomó una postura servil a EE. UU. y dejó de suministrar ayudas a Cuba. Las amenazas de la burguesía cubana apostada en Miami y con influencia en el Partido Republicano han comenzado a presionar para que se ejecuten los planes de Trump de recuperar todo el continente americano. Uno de los países que no está alineado con los intereses del imperialismo yanqui es Cuba.
Por eso, las amenazas constantes de un ataque o de un cambio de régimen aumentaron. Incluso, la vigilancia militar se realiza de forma descarada por parte de la Armada y la Fuerza Aérea estadounidense, con aproximadamente 25 vuelos, principalmente sobre La Habana y Santiago de Cuba, a menos de 64 km de las costas. Los aviones utilizados son aeronaves de patrullaje marítimo P-8A Poseidon, diseñadas para vigilancia y reconocimiento, mientras que otros vuelos fueron llevados a cabo por un RC-135V Rivet Joint, especializado en recopilación de inteligencia de señales. También se utilizaron varios drones de reconocimiento de gran altitud MQ-4C Triton.
Ahora, en un cambio de postura, el dictador Donald Trump dice que va a hablar con Cuba, pero ya se ha visto que sus intenciones de diálogo siempre traen consigo agresiones militares o planes de derrocamiento de gobiernos, y más ahora que está herido después de la tremenda derrota que están recibiendo en Medio Oriente a manos de Irán, y se intuye que los gringos pueden estar planeando una acción que tumbe a los principales líderes del Partido Comunista Cubano.
Por eso, desde Colombia, los comunistas manifestamos todo nuestro apoyo y solidaridad al pueblo cubano, que ha tenido que sufrir tanto, y más aún por las agresiones estadounidenses. A la burguesía no le interesa el pueblo; solo quieren volver a convertir la isla en un sitio de hoteles, casinos y burdeles, como lo era antes de la Revolución Cubana. Llamamos a todas las organizaciones políticas, sociales, estudiantiles, de mujeres y sindicales a manifestar su solidaridad con el pueblo cubano, y debemos expresar nuestro rechazo a las acciones criminales de EE. UU. y a cualquier agresión a los pueblos del mundo.






