¡Rechazar la derogación de las 11 circulares por parte del Ministerio de Trabajo!

¡Rechazar la derogación de las 11 circulares por parte del Ministerio de Trabajo! 1

Desde las páginas de Revolución Obrera ya lo advertíamos, ni el reformismo ni la derecha le sirven al pueblo colombiano. Hoy, las reivindicaciones y los pocos derechos que «se nos habían dado a los trabajadores», así como aquellos derechos conquistados históricamente por la clase obrera, se encuentran en peligro. Entre ellos está la estabilidad laboral reforzada, una conquista que los gobiernos anteriores intentaron arrebatarnos. Sin embargo, la fuerza organizada de los trabajadores, que se movilizaron contra estas arremetidas, logró mantener vigente la disputa por los derechos laborales. Esta lucha viene de años atrás, incluso desde 2017, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, y ha continuado frente a los distintos gobiernos, incluido el de Gustavo Petro.

Y ahora, en medio de una nueva arremetida por parte del gobierno del reaccionario Abelardo De la Espriella, este 20 de agosto el Ministerio del Trabajo en cabeza de la señora Natalia Eugenia López, con la resolución 2708 deroga y deja sin efectos 11 circulares emitidas entre septiembre de 2025 y julio de 2026, tras concluir que «tenían problemas de competencia», «técnica normativa» y más palabrería de la legalidad burguesa. Finalmente manifestó que la decisión forma parte de una depuración regulatoria que evita lineamientos administrativos que impongan requisitos para sanciones a los empleadores, trabajadores y autoridades.  

Para el proletariado queda claro que la preocupación de la ministra y del gobierno De La Espriella es precisamente sobre los intereses de los empleadores —explotadores—, particularmente sobre las horas extras que deberían ser pagadas a los trabajadores, y que esta resolución 2708 deroga, lo que afecta directamente a la clase obrera porque deja todas las puertas abiertas a las empresas para super explotar y hacer lo que quieran con total impunidad.

Si ya es un hecho que, por ejemplo, en las empresas de vigilancia se liquida mal la nómina de los trabajadores, ahora quedan aún más libres para hacer lo que quieran, y lo mismo ocurre con los procesos disciplinarios. En cuanto al trabajo doméstico y a las disposiciones relacionadas con las plataformas digitales, se deroga lo poco que favorecía a los trabajadores, esas pocas migajas que contenían las reformas.

La derogación se justifica con el argumento de que no elimina ninguna disposición de rango legal. Sin embargo, sí elimina las instrucciones contenidas en las circulares que orientaban a los funcionarios del Ministerio del Trabajo sobre cómo actuar. Es decir, además de que este Ministerio históricamente ha actuado en favor de las empresas, ahora se refuerzan las condiciones para que actúe —por acción o por omisión— directamente en contra de los trabajadores. Si históricamente el Ministerio no ha servido para garantizar nuestros derechos, con estas medidas la situación será todavía peor.

En general, esta resolución confirma lo que ya venía anunciando el gobierno de Abelardo De La Espriella, desmantelar todo aquello que encuentre a su paso y que favorezca a la clase obrera, mientras cumple su promesa de defender los intereses de empresarios y capitalistas. Así lo demuestra su ministra del Trabajo al blindar las sanciones a los empleadores, mientras las de los trabajadores parecen haberse quedado por fuera «por despiste». Pero más allá de cualquier excusa, lo que queda demostrado es que este gobierno avanza decididamente contra los trabajadores y contra los derechos conquistados por el pueblo colombiano.

A los trabajadores y al movimiento sindical solo le queda la lucha de frente y en las calles, esa debe ser la respuesta. Pero debe ser organizada. Si el movimiento sindical quiere dar respuesta a las medidas de este gobierno, decididamente tiene que luchar por conquistar la independencia de clase con respecto al imperialismo, al Estado, al gobierno y a los capitalistas; independencia que se debe concretar en organización centralizada y unida a la lucha del pueblo colombiano por sus reivindicaciones, y contribuir a la organización de las Asambleas Populares para hacer frente a este régimen narco-paramilitar, pro- imperialismo estadounidense y lacayo lame-zuelas de Trump.

La burguesía lacaya del imperialismo suelta piedras sobre sus propios pies aceptando la imposición por parte de Trump a De La Espriella como gobierno. Lo que hicieron fue agudizar aún más las contradicciones entre clases, donde el llamado a ganar esta lucha es el pueblo trabajador colombiano, por lo que se vendrá un nuevo levantamiento social, donde afortunadamente el pueblo aprendió del 2021 que solo en las calles podemos hacerle frente a la reacción, que solo en las calles se le puede presionar a los capitalistas.

Así mismo, el movimiento sindical no puede quedarse atrás, desde ya debe organizarse —insistimos— con independencia, hay que rebelarse contra el sindicalismo burgués burocratizado que ha estado de la mano de la burguesía y del Estado por prebendas e intereses personales. Rebelarse significa salir a organizar su propio movimiento para la lucha en defensa de sus derechos y organizar desde las fábricas el paro de la producción, pero para ello se debe trabajar arduamente y con disciplina en la educación, movilización y en la organización con perspectiva revolucionaria.

¡Con la lucha se conquistan libertades y derechos, con la lucha se defienden!

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