
Hace pocos días, en el programa Se tenía que decir del canal RCN, canal al servicio de la burguesía y de los mafiosos, se soltó un ataque directo contra la clase obrera del país. En su ataque, de forma solapada el exviceministro de Hacienda del gobierno Duque, Juan Alberto Londoño Martínez, que hace de asesor económico para este medio, declaró que «… las empresas no aguantan un impuesto más (…) las familias sí».
La justificación para semejante diatriba es que en el mismo programa se dijo que el gobierno de Gustavo Petro fue «irresponsable al renegociar la deuda, que estamos pagando como si fuera una tarjeta de crédito», por lo que la solución que se le ocurre a este hijo de la clase burguesa es decir que «(…) menos del 8 % de los ciudadanos pagamos impuesto de renta, eso es insostenible. No podemos seguir dependiendo solo de las empresas, hay que ampliar la base tributaria, más personas naturales deben pagar». Es decir que, para este tecnócrata descarado, no es justo que los más ricos sean los que paguen las crisis de su propio Estado, generadas por su propia avaricia. Lo que hay que hacer según él y su clase, es poner a los pobres a pagar las crisis, una y otra vez. Tal es el nivel de cinismo que manejan estos nefastos personajes, desconociendo —o peor aún, conociendo— la realidad de millones de familias trabajadoras del campo y la ciudad que, en el mejor de los casos, ganan un poco más de lo que realmente necesitan para vivir producto de luchas históricas, como los trabajadores sindicalizados y algunos profesionales.
Así, cuando los «técnicos expertos» como Londoño—cuya opinión no es inocente ni libre de consecuencias para nuestra clase— dicen que van a ampliar la base tributaria a seis millones de personas con una tarifa menos alta, lo que realmente están pensando y diciendo es que van a bajar impuestos a los capitalistas para asfixiar a las familias que sufren la explotación asalariada de estos mismos, llevándose también en el camino a algunos compañeros de clase que se endeudan con los bancos para montar pequeños emprendimientos, que en la mayoría de casos son sostenidos y trabajados por ellos mismos. Es de mucho cuidado y de tomar con pinzas declaraciones como las de este tipo, porque cuando dicen que serán seis millones de personas, siempre van a buscar que sean muchos más los pobres que paguen con tal de que los capitalistas aumenten sus márgenes de ganancia.
Situaciones como esta, nuevamente nos demuestran que no debemos confiar en los medios de comunicación de la burguesía, aunque lo poco que comunican y deja ver ya es suficiente para mantener fuertes nuestras convicciones como proletariado revolucionario. Y es que los ricos no son los que menos pagan, sino los que más evaden y eluden impuestos, como lo dejó ver en un informe al año 2024 a partir de un documento de la DIAN, otro medio burgués como el diario El País de España: «La situación es más grave si se le pone lupa al top 0,01 % de las personas más ricas de Colombia (…) En el grupo del 0,01 % con más dinero hay cerca de 3.700 personas, que tienen un patrimonio superior a los 9.800 millones. Cerca del 70 % de este grupo son hombres y 30 %, mujeres (…) que también revela que la mayoría de sus ingresos no provienen del trabajo». En el mismo informe del periódico, con fuente de la revista Forbes, se arroja que «(…) 9.800 millones es el límite inferior para pertenecer a este grupo, pero (…) los cinco hombres más ricos del país, incluidos los empresarios Jaime Gilinski y David Vélez, tienen fortunas hasta de 40 billones».
Lo anterior es solo parte de lo que nos cuentan estos medios masivos de comunicación burgueses, del mismo modo que es lo poco que nos muestran —y demuestran— que tienen los multimillonarios burgueses. Siempre es imperativo que recordemos desconfiar tanto de los medios como del Estado burgués, pues el interés máximo y supremo será siempre preservar la mayor cantidad de privilegios posibles y esto no es abstracto, sino que los mantienen y maximizan a costa de la fuerza de trabajo, el sudor y la precarización de quienes sí trabajamos.
Por el contrario, nuestra máxima como proletariado revolucionario es la lucha por eliminar la explotación asalariada con la Revolución Socialista, con el Partido Comunista Revolucionario como vanguardia y azote de la burguesía parásita. Decimos, sin titubeos, que el pueblo no necesita más impuestos, sino que necesita y exige la Revolución que ponga fin a este sistema podrido y decadente de una vez por todas no solo en Colombia, sino en todo el mundo a través de la coordinación proletaria de la nueva Internacional Comunista y la Asociación Mundial del Proletariado.





