
El 26 de febrero de 2026 se conmemoran 55 años de la masacre ocurrida en Cali contra universitarios, estudiantes de bachillerato y obreros que se expresaron en apoyo a una serie de manifestaciones que adelantaron estudiantes de la Universidad del Valle en medio de un contexto nacional de sojuzgamiento contra las clases populares, marcado por el aumento de los precios, el desempleo, la inflación y otras dificultades como las que giraron en torno a las elecciones de 1970, exacerbadas por irregularidades que contribuyeron a despertar el descontento entre las masas.
Además fueron también influenciados por el contexto internacional del mayo francés, el proceso de liberación de Vietnam, la Revolución Cubana, la Revolución Soviética y la Revolución China, los estudiantes en Colombia, que llevaban varias décadas luchando por mejores condiciones para la educación, por autonomía y democracia universitaria.
En este contexto los estudiantes de la Universidad del Valle y de otras universidades públicas sumaron sus voces y exigieron, entre otras cosas: el desmonte de los consejos superiores de las universidades, la renuncia del rector de Univalle y la separación de esta de las fundaciones extranjeras, especialmente las estadounidenses.
Cansados de que no los escucharan entraron en huelga y se tomaron la universidad el 15 de febrero de 1971. A partir de esa fecha y durante los siguientes días, la ocupación se extendió a otras instalaciones universitarias y las protestas crecieron, vinculándose con manifestaciones en la ciudad y otras universidades. El 25 de febrero de 1971, los estudiantes realizaron manifestaciones en Cali y una «toma sin bolillo» de la Plaza de Cayzedo como parte de las movilizaciones que rodeaban el conflicto.
La toma se extendió de manera pacífica hasta el 26 de febrero, cuando fuerzas del Estado intervinieron el campus para retomar el control, desencadenando la represión que culminó en la masacre. Fue este día en el que asesinan al estudiante Edgar Mejía, conocido como Jalisco, en un intento de recuperación de la Universidad, acontecimiento que incendió la rabia del pueblo en contra de la policía y el ejército a nivel nacional. Cuando los estudiantes se preparaban para marchar hacía el campus para intentar retomarlo, llegó la noticia del fallecimiento de Jalisco por parte del ejército, en circunstancias aún no esclarecidas, lo que provocó la furia del estudiantado. Las protestas se intensificaron y terminaron en enfrentamientos directos entre estudiantes, no solo de la Universidad del Valle, sino también de colegios de secundaria y otras universidades, además del pueblo en general que rechazaba el exceso de la fuerza del ejército y la policía.
Al finalizar el día el saldo total de muertos fue entre 15 y 30 personas, todos estudiantes o gente del pueblo, decenas de heridos y miles de detenidos. En Colombia se instauró el Estado de sitio, que se prolongaría hasta el 29 de diciembre de 1973, y en Cali se promulgó un toque de queda que se extendería a otras ciudades.
Estos hechos que hoy conmemoramos y no olvidamos, encienden la llama de la lucha estudiantil y juvenil, porque los anhelos de aquellos compañeros, que dieron su vida por una sociedad radicalmente distinta siguen presentes, porque los presos por luchar en el levantamiento del 2021, continúan sufriendo en las mazmorras del Estado burgués, porque nuestros jóvenes en su mayoría no encuentran en esta sociedad un horizonte para continuar; por eso desde la Unión Obrera Comunista- Marxista-Leninista-Maoísta, llamamos a los jóvenes estudiantes, a los jóvenes obreros a unirse a la lucha por sus reivindicaciones, unidas a las de la clase obrera y el campesinado medio y pobre, a unirse a sus hermanos de clase que un día decidieron entregar su vida por una sociedad donde los sueños de las generaciones futuras sean una realidad.






