
En los últimos años se ha visto cómo el presidente Daniel Noboa, a quien parte del pueblo ecuatoriano llama «el heredero» porque, según sus críticos, todo viene de los dólares de su padre, ha protagonizado diferentes confrontaciones y acciones polémicas. Incluso hay sectores cercanos al expresidente Rafael Correa que lo llaman «Calígula», en referencia al emperador romano conocido por su excentricidad y supuesta locura.
Uno de los casos más famosos ocurrió cuando, rompiendo todas las normas internacionales, las fuerzas militares de Ecuador ingresaron ilegalmente a la embajada de México para capturar a Jorge Glas. Esto provocó, no solo el rechazo internacional, sino también, la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países, situación que continúa hasta hoy. Posteriormente, se impusieron aranceles a productos mexicanos, una medida que terminó afectando más al propio Ecuador que a México.
Pero este no es el único caso. Las confrontaciones entre Colombia y Ecuador continúan. Ecuador acusa al gobierno colombiano de no combatir suficientemente el narcotráfico y de interferir en la política ecuatoriana. Además, el propio presidente colombiano, conocido por responder de manera confrontativa en X, también ha reaccionado de forma airada. Esto llevó a choques mutuos y a la imposición de aranceles en varias ocasiones, dificultando cada vez más la relación entre ambos países, sin contar las diferencias políticas entre ambos gobiernos.
Esto no es todo. Desde hace tiempo existen sectores que acusan a Noboa de haber cometido fraude en las últimas elecciones argumentando, que la candidata opositora obtuvo prácticamente la misma cantidad de votos en primera y segunda vuelta. A esto se suma el tema de la seguridad, pues también hay quienes lo señalan de haber colaborado con grupos criminales.






