
Nos complace publicar el siguiente artículo que nos envió un lector y ahora colaborador de nuestro Portal Digital, el Camarada Alejo. En su escrito hace una crítica a todos aquellos que celebran la agresión imperialista yanqui contra Venezuela a inicios de este año y a la propaganda que censura a todos los que opinen igualmente contra el secuestro de Nicolás Maduro y su compañera primera dama Cilia Flores, con el débil argumento de que no se puede opinar si no se es venezolano. Cuando el imperialismo, cualquiera que sea, agrede a un país o nación oprimida, deja de ser un asunto individual o de una nacionalidad en concreto y pasa a ser un problema de todos los oprimidos del mundo, pues tiene que ver con la agresión de una potencia imperialista contra todo un pueblo y por ello todos los pueblos del mundo deben rechazar esas agresiones por medio de la denuncia y la movilización constante. Los dejamos con este artículo que expresa la opinión del Camarada y los invitamos a compartirlo y a opinar sobre él.
Portal Revolución Obrera
El anti-imperialismo llega a ser una moda, o mejor dicho una estética, adoptada por numerosos grupos que van desde reaccionarios que desean reemplazar un imperialismo con otro (tales como los evangélicos de la China actual), hasta los liberales, socialdemócratas y demás anémicos que de boca para afuera proclaman su oposición al imperio, pero que en cuanto les toca la puerta doblegan su lengua, sus rodillas y urgen a todos los habitantes de su casa a hacer lo mismo. Eso es lo que ha sucedido en Venezuela con los liberales y socialdemócratas, no solo en la escala política (ya vimos todos cómo ha respondido la destripada clase política encabezada hoy por Petro), sino que también sucede en la escala personal y discursiva de las redes sociales y del día a día, visto en propaganda, reels y conversaciones: «Si no es venezolano, no opine». Tal frase y sus variantes son el estandarte de batalla de los cipayos y los gusanos de nuestra era, que desean colonización directa de los Estados Unidos a largo plazo, pero que por ahora se conforman con silenciar las voces disidentes y así determinar el discurso, porque si los grandes medios nos dicen «Venezuela entera, dentro y fuera del país, celebra la captura de Maduro» y nuestros compatriotas (cipayos) nos dicen «Si no es venezolano, no opine», dominan el flujo del discurso, de las ideas, y contribuyen a la manufactura de un consentimiento que pretende imponerse en toda América, convirtiendo al invasor en héroe y al gringo en nativo. En este artículo pretendo desmantelar esta ridícula idea al exponer su armatoste, y de paso exponer la reacción inherente al liberalismo, al centralismo y al «apoliticismo», mediante el análisis de una pieza de propaganda, emblemática en tanto encarna todos los vicios del discurso occidental en Instagram, una de las redes sociales más importantes de nuestra época.
Primero, entendamos al gusano no como el individuo resultado de su propio desarrollo intelectual, sino, como parte de un sistema mayor; lo importante no es el gusano, uno solo no hace nada, sino los gusanos, ¿y por qué surgen estos? Salen de los procesos revolucionarios (sean estos explícitamente o no socialistas) cuando las clases privilegiadas (tanto la burguesía como la aristocracia laboral y otros especialistas burgueses) ven su estatus resentido ante el nuevo orden social que se aproxima, y hacen todo lo posible por oponérsele, convocando las fuerzas de la reacción nacionales e internacionales para aplastarlo. Fue el caso en Cuba, donde la mayoría de exiliados (futuros gusanos) pertenecían a la clase alta y media, siendo, sobre todo, «(…) urbanos, de mediana edad, bien educados, de piel clara y trabajadores de collar blanco1 » (Duany, 2017); fue el caso, al menos inicialmente, en Venezuela, puesto que las diásporas que hoy alzan su maltrecha bandera con la captura de Maduro son las que pudieron escapar hacia los países imperialistas en busca de su bienestar personal, y no aquellas que se vieron sin documentos, huyendo hacia países por cruces terrestres para ser explotados por burgueses extranjeros.
Segundo, comprendamos el por qué los gusanos atenderían al imperialismo en su labor de silenciar a las disidencias, pues el control del discurso facilita el gobierno de una posible ocupación, presentar el asunto como complicado y difícil debilita enormemente el movimiento popular del anti-imperialismo, como sucedió en 2003, en ausencia de una estrategia semejante, los países imperialistas que iban a saquear Irak hubieron de enfrentarse a sostenidas y difíciles protestas, que en este caso (muy similar al de Irak) están sumamente ausentes (de ahí que los medios y las redes sociales enfoquen sus lentes en aquellos que como necios celebran el imperialismo).
Tercero, pasemos al análisis materialista de la evidencia. Nuestra pieza propagandística (porque todo es propaganda) es el reel SI NO ERES VENEZOLANO, NO OPINES, de la rapera e influencer venezolana Neblinna. Transcribo:
«Si no eres venezolano, no opines. Tenemos años invadidos por rusos, chinos, iranís y cubanos explotando nuestros recursos. Ahora vienen ustedes a preocuparse por un petróleo que los venezolanos ni siquiera vemos, porque ni gas para cocinar hay, ni gasolina para los carros ni para asfaltar las calles. Entonces no opine» 2 .
Invadidos por rusos, chinos, iranís y cubanos explotando nuestros recursos, atención a cómo está planteada esta idea, no solo incluye planteamientos ridículos, que buscan incluir entre los opresores a enemigos de los occidentales (como lo es Irán desde la revolución), sino que desvía e identifica la explotación de los recursos con los grupos que occidente (y esta propagandista) considera enemigos; asimismo, de notar que el comercio, sobre todo petrolífero, entre Irán y Venezuela es del todo nimio hoy día, con el experto Dalgah Khatinoglu notando que «la exportación de condensados iraníes para diluir el crudo pesado venezolano se ha detenido casi por completo y, según datos de la empresa Kpler, desde entonces solo se han enviado unos pocos cargamentos» (Babayani, D., 2025), por lo que equivaler unos gestos diplomáticos y casi que humanitarios a las economías extractivistas estadounidenses, que SÍ existen en América y el mundo, es del todo ridículo y quita legitimidad a todo el argumento de los gusanos. Cuba e Irán son irrelevantes en la gran escala del comercio venezolano, China y Rusia no proyectan el poder que los Estados Unidos tienen sobre América (aunque sin duda salivan pensándolo), ¿entonces de qué explotadores estamos hablando, salvo aquellos de la infeliz bandera caramela? La proclama coloca a Venezuela como víctima de dichos países, y a Estados Unidos como su salvador, no entiende las realidades geopolíticas y comerciales ni mucho menos la historia.
En esta declaración está presente también un llamado a la neutralidad, al apoliticismo con el que todos nacemos. Al postular el imperialismo en Venezuela como un asunto interno y muy complejo, lo personaliza (ya no es el imperialismo la fase más elevada del capitalismo, sino que esto se trata pues de un mero asunto entre un buen presidente, Trump, y un dictador malevo, Maduro), y al personalizarlo lo vuelve un burdo asunto de opinión personal y no análisis sistémico, por lo que su salida más sencilla es la neutralidad, el silencio, y, como la neutralidad solo puede estar a favor del opresor, nos la imponen, ¡ni la neutralidad es nuestra!
Y es que esa es la naturaleza podrida de esta proclama, que expone a los gusanos que viven entre nosotros, su función es la de silenciar; su verdad apenas un sueño, apelando a una especie de condición venezolana inmaterial (que solo se adquiere viviendo en el país), descartando todo análisis materialista en favor de una mirada platónica que pretende desarmar el anti-imperialismo en su nivel más embrionario: el popular, y de tal modo coartar la solidaridad de los pueblos. Aquel que hoy día aboga por la complejidad de la situación venezolana (o iraní, dadas las circunstancias de cuando este texto fue escrito) es apenas un fascista que ignora el resultado de estas intervenciones en Afganistán (2001), Iraq (2003), Haití (2004), y que son sus dizque libertadores quienes pagan la factura del genocidio en Palestina y Yemen.
Sabemos muy bien para dónde va esta intervención: o precede una guerra, o significa la subyugación de Venezuela y todo el continente americano. En todo caso, el pueblo raso, obrero, campesino y proletario es el que paga el sueño de libertad y prosperidad de los gusanos, con sus carnes desgarradas y su sangre, e incluso con su nombre, su voz y su cultura.
Camarada Alejo Ch
Referencias
Neblinna. [@neblinnaofficial_]. SI NO ERES VENEZOLANO, NO OPINES. [Video]. Instagram. https://www.instagram.com/reels/DTEWoZjD3o6/
Duany, J. (Julio 6, 2019). Cuban Migration: A Postrevolution Exodus Ebbs and Flows. https://www.migrationpolicy.org/article/cuban-migration-postrevolution-exodus-ebbs-and-flows
Babayani, D. (Diciembre 30, 2025). Las claves de la alianza entre Irán y Venezuela. https://www.dw.com/es/las-claves-de-la-alianza-entre-ir%C3%A1n-y-venezuela/a-75343204
- Esta es una expresión muy usada en el mundo angloparlante, sobre todo el estadounidense, para referirse a trabajadores de oficina, profesionales y demás personas ajenas a la labor manual. ↩︎
- De notar que el reel posee casi un millón de likes, con un número desconocido de visualizaciones, presumiblemente alto. ↩︎





