Sobre la Asociación Mundial del Proletariado

Sobre la Asociación Mundial del Proletariado 1

Una importante decisión de la XVI Asamblea de la Unión Obrera Comunista (mlm

Hermanos obreros, compañeros revolucionarios y camaradas comu­nistas. La XVI Asamblea de nuestra organización tomó una trascenden­tal decisión que compartimos con ustedes.

Se trata de la Asociación Mun­dial del Proletariado, un instrumen­to necesario ahora, en concordancia con la situación objetiva mundial, con la situación del movimiento obrero y la situación del Movimiento Comu­nista Internacional.

Es evidente para todos que el imperialismo se hunde y avanza hacia una crisis general siendo vanos los intentos de la burguesía mundial por superarla. Por el contrario, la grave­dad de la crisis empuja a los países imperialistas a la guerra por un nuevo reparto del mundo por el control de las fuentes de materias primas, los mercados, la fuerza de trabajo y la expansión del capital. El capitalismo imperialista se ha convertido no sólo en un atranque para el desarrollo de la sociedad, sino en un peligro para la subsistencia de ella y de la vida misma.

También es reconocido por todos que ante la situación objetiva se pre­senta la resistencia armada de los pueblos agredidos, la lucha dirigida por varios destacamentos del pro­letariado revolucionario en algunos países, así como un ascenso de la lucha revolucionaria del proletaria­do mundial desde el 2019 con huel­gas políticas de masas, levantamien­tos populares e insurrecciones. Una poderosa energía social que no ha contado con un centro internacional que permita unirla en un solo torren­te y con el objetivo del triunfo de la revolución proletaria mundial.

Una situación que pone igualmen­te en evidencia la profunda crisis del Movimiento Obrero Internacional ante la falta de asimilación de las causas de las derrotas en la cons­trucción del socialismo y de la propia experiencia internacional de nuestro movimiento. La cual se manifies­ta como confusión en lo ideológico, dispersión en lo organizativo e impo­tencia en lo político.

Nos encontramos entonces en una encrucijada que exige deponer los sectarismos y los intereses grupistas para afrontar los desafíos que exige la situación actual, lo cual obliga a uni­ficar los esfuerzos del proletariado mundial para la lucha conjunta que le permita, en medio de ella, elevar su conciencia y preparar las condicio­nes para asaltar la fortaleza enemiga e impedir la barbarie que se cierne sobre la humanidad.

Unidad necesaria, no solo para superar en medio de la lucha y la dis­cusión de las divergencias, la crisis del movimiento obrero, sino además como una condición indispensable para establecer las alianzas necesa­rias y canalizar la lucha de todos los explotados y oprimidos contra los enemigos comunes del proletariado y los pueblos del mundo.

Son estas las consideraciones que llevaron a nuestra XVI Asamblea a comprometerse con el impulso y la construcción de la Asociación Mun­dial del Proletariado, pues somos conscientes que el avance del movi­miento obrero internacional está íntimamente ligado al avance de la construcción del partido del proleta­riado en cada país.

Una posición que corresponde además a la aceptación completa del internacionalismo proletario que exige la subordinación de los intere­ses y objetivos de la lucha del prole­tariado en Colombia y de cada país a los intereses y objetivos de la lucha del proletariado mundial.

Forjar la Asociación Mundial del Proletariado permite la confluencia de las distintas corrientes que influ­yen en el movimiento obrero pero no de cualquier forma, sino sobre una base de unidad general como es el reconocimiento de la lucha de clases y el papel de vanguardia de la clase obrera en su lucha por acabar con toda forma de explotación y opre­sión sobre la tierra; la necesidad de la revolución violenta con el objeti­vo de destruir la máquina de domi­nación de los capitalistas, construir el nuevo Estado de los trabajadores y el triunfo de la revolución proletaria mundial que instaure el socialismo como primera etapa del comunismo.

Es sobre esa base y del acuerdo de unificar esfuerzos que se pueden jun­tar ahora las distintas tendencias del movimiento obrero en la Asociación Mundial del Proletariado, lo cual no significa para los comunistas revolu­cionarios renunciar a los principios ni a la base ideológica que los sustentan, ni a dejar de persistir y luchar por la uni­dad internacional y por la construc­ción y fortalecimiento del Partido en cada país.

Hermanos obreros, compañeros revolucionarios, camaradas comu­nistas. La clase obrera moderna, el proletariado, es la única fuerza social capaz de dirigir la derrota del capi­talismo y salvar la civilización; tanto por el hecho de ser la absoluta mayo­ría de la humanidad, como porque sus intereses objetivos coinciden plenamente con el desarrollo de la civilización. Igualmente, el prole­tariado es la única clase enfrentada objetivamente y de manera antagó­nica al capitalismo. Y quienes hemos comprendido que la emancipación de los trabajadores no es un proble­ma local ni nacional, sino mundial, les proponemos forjar la Asociación Mundial del Proletariado basada en la fraternal solidaridad de todos los trabajadores de la tierra.

¡Proletarios del mundo, Uníos!

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