¿Qué traerán las negociaciones del gobierno con el FMI?

¿Qué traerán las negociaciones del gobierno con el FMI? 1

Luego del anuncio del gobierno sobre retomar las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 27 de septiembre, una delegación encabezada por el subdirector gerente del FMI, Nigel Clarke, se reunió con el ministro de Hacienda y el vicepresidente para adelantar conversaciones sobre un posible acuerdo crediticio, ante la falta de recursos para financiar el presupuesto.

Según Nigel Clarke: «La adopción de medidas oportunas y creíbles para reducir los desequilibrios fiscales puede contribuir a fortalecer la confianza, reducir los costos de financiamiento y crear condiciones más propicias para la inversión privada y la creación de empleo. Conforme avancen las reformas, será fundamental mantener la atención en el gasto social prioritario y el apoyo a los hogares vulnerables para garantizar que los beneficios de un mayor crecimiento se repartan de forma generalizada»

El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, manifestó por su parte el beneplácito del inicio de los diálogos y como buen lamezuelas de los imperialistas dijo que los esfuerzos del FMI ayudarán a construir confianza en los mercados internacionales.

De las conversaciones salieron cinco recomendaciones del FMI para el gobierno del aboganster, que seguramente serán materia de las próximas negociaciones:

  1. Elevar la formación académica, la capacitación de talento y el desarrollo de infraestructura energética, pilares clave para incorporar herramientas como la inteligencia artificial.
  2. Brindar certidumbre normativa y fortalecer la seguridad jurídica para los negocios.
  3. Reducir las brechas en infraestructura vial y combatir los niveles de informalidad laboral.
  4. Garantizar la seguridad y el orden público en las diferentes regiones del territorio nacional.
  5. Simplificar trámites y eliminar barreras que limiten la llegada de capitales privados.

Recomendaciones que coinciden con el plan de la «patria milagro»

Los secuaces de ADLE aplaudieron las negociaciones y solo los representantes del Pacto Histórico se pronunciaron en contra, calificándolas de «venta del país», «entrega de la soberanía» y similares; obviamente sin mencionar que el gobierno Petro, al igual que todos los gobiernos anteriores fueron serviles a los mandatos del capital parásito imperialista y cumplidores de la llamada regla fiscal impuesta por el FMI y el Banco Mundial.

Como dice el adagio popular, «el que pone la plata, pone las condiciones», incluso cobrando intereses sobre los intereses haciendo que la deuda se convierta en impagable como en este caso. De ahí que los préstamos del FMI vienen amarrados a condicionamientos que siempre incluyen nuevas reformas tributarias para cobrar más impuestos a los más pobres y aliviar a los más ricos, incluidas las grandes compañías y monopolios imperialistas, a quienes les simplifican los trámites para hacer negocios, a la vez que las condiciones incluyen continuar la privatización de las empresas estatales.

Igualmente, el déficit fiscal es un comodín del gobierno de ADLE para justificar el recorte presupuestal consistente en eliminar puestos de trabajo como ya anunció en campaña, programas sociales y proyectos de infraestructura. Nuevos recortes sobre sobre un presupuesto que ya recortó en 40% los subsidios a los más pobres.

De igual manera, la deuda externa nunca ha sido un «instrumento técnico» de financiamiento o una herramienta de «desarrollo» como anuncian los apologistas del imperialismo, sino que es un instrumento de dominación semicolonial a través del cual el capital parásito financiero imperialista extrae plusvalía de los países oprimidos.

Además, contrariamente a los anuncios oficiales del supuesto impulso al desarrollo y a la industria, el endeudamiento externo jamás se ha traducido en inversión productiva e industrialización, sino que se concentra en obras de infraestructura en favor del extractivismo para seguir pagando los intereses de la deuda que, como la soga al cuello, se aprieta cada vez más asfixiando la sociedad mundial.

Y no solamente por el parasitismo del capital usurario financiero internacional, sino además por el crecimiento alarmante de la burocracia en todos los países y, en estos tiempos de preparativos de guerra imperialista, principalmente en las fuerzas asesinas militares y en la carrera armamentista.

Quiénes sí se benefician son la burocracia gobernante, la burguesía y los terratenientes locales, socios y lacayos de los imperialistas, que utilizan el endeudamiento para mantener el aparato estatal y financiar proyectos privados sin arriesgar sus capitales.

En resumen, las negociaciones del gobierno de Abelardo con el FMI profundizan la subordinación del país a los intereses del capital financiero internacional y abren mayores condiciones para la apropiación y saqueo de los recursos de la nación por parte del capital imperialista y de sectores de la burguesía colombiana asociados a sus intereses. Mientras estos sectores aseguran nuevas fuentes de acumulación y ganancias, las mayorías trabajadoras enfrentarán mayor explotación, precarización, hambre y miseria, junto con el avance de políticas que profundizan el despojo territorial y la destrucción de la naturaleza.

Por eso el pueblo trabajador debe levantar bien alto las banderas:

¡No pagar de la deuda externa!

¡No al recorte de beneficios y programas sociales!

Exigencias que puede y debe conquistar, junto con las demandas por populares con el Paro General Indefinido, la Huelga Política de Masas, que debemos organizar desde las Asambleas Populares en todos los rincones del país.

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