
En Bolivia continúan los bloqueos en más de cien puntos del país, a lo largo y ancho de 7 departamentos, por parte de los manifestantes que ya completan 40 días de protesta. Lo que inició como manifestaciones y bloqueos debido a la escasez de combustibles y aumento del costo de vida, escaló hasta la exigencia de que el presidente Rodrigo Paz renuncie a su cargo.
El pasado 2 de junio renunciaron el ministro de Educación y el de Defensa. Según el reporte del 8 de junio de la Defensoría del Pueblo, tres personas fueron asesinadas en medio de los choques entre las masas bolivianas y las fuerzas protectoras del orden burgués. Otras siete personas perdieron la vida porque no se pudieron trasladar hacia hospitales o porque no tenían oxígeno, situación generada por el gobierno reaccionario boliviano que no le interesa la situación del pueblo. Además, 365 personas han sido arrestadas, de las cuales 247 ya fueron liberadas, por lo que es necesario emprender acciones de denuncia para que las restantes recuperen su libertad de inmediato.
Mientras las masas están en las calles protestando, con hambre, sin combustibles ni medicinas, el reaccionario presidente Rodrigo Paz emitió la Ley 1740 de Regulación de Estados de Excepción que autoriza al Ejército y a la Policía a intervenir con violencia los puntos de bloqueo que mantienen los manifestantes. Lo delicado de esta Ley es que en su artículo 26 introduce una «presunción de inocencia» y blindaje jurídico para los militares en caso de que utilicen armas de fuego y provoquen muertes durante los operativos.
Mientras tanto, los imperialistas estadounidenses rechazaron explícitamente las manifestaciones que buscan presionar la salida del presidente boliviano. El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, manifestó que su país «está atento» y que rechaza de manera tajante cualquier intento de «derrocar al gobierno legítimo». En sus declaraciones, Hegseth pidió evitar que el país caiga bajo el «dominio del narcoterrorismo» o retorne al status quo anterior, mientras anuncia que incrementará el apoyo logístico y la asistencia al gobierno boliviano para enfrentar la crisis interna.
Todo lo anterior revela que el pueblo boliviano debe mantenerse en las calles si quiere conquistar sus justas reivindicaciones. Más organizado, más radicalizado con su lucha, comprendiendoque el gobierno de Rodrigo Paz no está interesado en solucionar la crisis, sino que tratará por medio de la represión ahogar la lucha del pueblo boliviano, a la vez que mantiene una actitud de reverencia ante los imperialistas yanquis que ven en este nuevo choque entre clases sociales antagónicas la oportunidad de reforzar sus intereses en América Latina, como parte de los preparativos de una nueva Guerra Mundial Interimperialista.
Desde Colombia y desde Revolución Obrera nos solidarizamos con el pueblo boliviano y con su lucha, exigimos la libertad de los presos por luchar y ayudamos a difundir lo que está sucediendo en medio de las grandes movilizaciones y enfrentamientos contra el gobierno reaccionario de Rodrigo Paz.





