Facultad de Ciencias de la Educación de la UTP se declara en anormalidad académica

Facultad de Ciencias de la Educación de la UTP se declara en anormalidad académica 1

Desde el 9 de abril de este año, las y los estudiantes y profesores de la Facultad de Ciencias de la Educación (FCE) de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP) vienen realizando asambleas y ejercicios legítimos de protesta, como las vías de hecho (tomas y cierres de bloques), que hacen parte de la asamblea escalonada y la anormalidad académica declaradas en las sesiones de la Asamblea Biestamentaria de las últimas semanas.

La protesta de estos dos estamentos radica, entre muchas otras razones, en que muchos grupos de clase no tienen salón asignado hasta bien entrado el semestre (o se les asigna uno en condiciones precarias); los estudiantes de jornada nocturna no tienen atención prehospitalaria (APH) ni acceso a los diferentes espacios de la universidad, como la biblioteca; además de la falta de salidas académicas y condiciones dignas de egreso, sin dejar de hablar de la necesidad de mayor infraestructura (un bloque digno y laboratorios) para la segunda facultad más grande de la universidad (con aproximadamente 3 000 estudiantes), que es ni más ni menos que la educadora de educadores del departamento.

Además, se anunció que el Consejo Superior Universitario, en cabeza de Luis Fernando Gaviria Trujillo, hermano del expresidente liberal, pretende restringir el ingreso a la universidad a través de viejas estratagemas de intimidación (cortes de energía e identificación para el ingreso), con un proyecto que le abriría las puertas a la privatización de la UTP con la excusa de «controlar los daños ocasionados por el microtráfico, las fiestas y el consumo de sustancias al interior del campus», problemática que, aunque real, le corresponde a la propia comunidad universitaria combatir y resolver sin la privatización como amenaza.

En las últimas semanas, el clima apacible y calmo de la UTP se ha tornado rebelde y agitado, incluyendo saloneos, plantones, jornadas de agitación, cineforos, tomas y cierres de edificios (como el bloque 13, el más concurrido de la universidad) y auditorios, como el Jorge Roa Martínez (principal auditorio e intervenido en pleno evento del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales -CLACSO-). El principio de este proceso de reestructuración y reconstrucción del movimiento estudiantil con formas revolucionarias que se está viviendo en la UTP, se muestra como un necesario despertar y una batalla de lucha ideológica por parte del movimiento de masas en el seno de la clase obrera a nivel nacional, tan adormecido y cooptado otrora por el reformismo, y muestra la necesidad de organizarse y actuar con independencia política y de clase.

Durante los próximos días las acciones y vías de hecho van a continuar, e incluso, podría escalarse a la Asamblea Permanente el próximo semestre, a menos que la administración se comprometa realmente con los puntos mínimos exigidos por la Asamblea Biestamentaria de la Facultad (reproducción del comunicado oficial de la Mesa Directiva de la Asamblea):

  • Asignación de espacios desde el día 0. Garantía de salones asignados al inicio del semestre y anexo inmediato al Edificio 5 tan pronto esté disponible, asegurando condiciones dignas, accesibles y funcionales para toda la comunidad académica.
  • Cronograma verificable de infraestructura. Durante el semestre 2026-2, la administración debe entregar y socializar un cronograma público, detallado y sujeto a veeduría estudiantil para laboratorios y módulos de estudio. Este debe garantizar que el inicio efectivo de las obras físicas (intervención en terreno y ejecución presupuestal visible) se dé en 2026-2 o, como plazo máximo, en 2027-1.
  • Igualdad real para la jornada nocturna. Acceso garantizado y en igualdad de condiciones a la APH, Biblioteca y actividades extracurriculares. Se comisionará una delegación estudiantil para gestionar este punto directamente con Bienestar Universitario y presentar avances en 15 días.
  • Cumplimiento integral del documento de la administración. Ejecución efectiva y sin dilaciones de todos los compromisos plasmados en el acta firmada por la administración. Tanto la mesa directiva como la comisión de veeduría quedan encargadas de la supervisión de este punto, pero se exige apertura máxima y rendición pública de cuentas para que estas cumplan su labor.
  • Adicional: adhesión a las exigencias del estamento docente. La Asamblea ratifica su adhesión plena a las exigencias presentadas por los profesores en su próximo encuentro asambleario. Reafirmamos la voluntad de entablar un diálogo directo con los docentes que han acompañado este proceso, reconociendo su experiencia organizativa histórica en la UTP y su rol fundamental en la construcción de una FCE digna, democrática y con condiciones reales en el ámbito laboral, de enseñanza y de aprendizaje.

Las jornadas de protesta durante el mes en que ha transcurrido la anormalidad académica y la asamblea escalonada se han visto marcadas por un aumento en el nivel de conciencia política de los diferentes estamentos de la universidad, incluyendo a las y los trabajadores (organizados o no), quienes apoyan, en la medida de sus posibilidades, cada una de las vías de hecho efectuadas en el marco del mecanismo de presión y la ruta de acción, lo que allana el camino hacia la necesaria coordinación y unidad obrero-estudiantil no solo en la UTP, sino en todas y cada una de las universidades de Colombia y el mundo, como parte de la articulación en el seno del movimiento obrero.

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