Acusaciones de una mujer combatiente del ELN contra su comandante

Acusaciones de una mujer combatiente del ELN contra su comandante 1
Imagen de stock

Hacia finales de agosto se conoció un video en redes sociales en el que una mujer, que dice pertenecer al ELN, hizo una grave denuncia contra el que llamó el «Comandante Sendales» cuyo nombre es William Cruz Lizcano, también conocido con el alias de «el Profe». En el video, dirigido hacia el Frente de Guerra Oriental y el Comando Central de esa organización, la mujer denuncia lo siguiente:

«Saludos Revolucionarios a todos mis compañeros y compañeras del Frente de Guerra Oriental y el Comando Central. Quiero decirles que hago este video con mucha tristeza, con mucho temor de lo que me pueda pasar aquí en la organización o de lo que me puedan hacer.  Que lo hago en una medida desesperada, pero siento que es la única alternativa que tengo para salvarle la vida a más de una mujer que se encuentra conmigo. Incluso la mía misma. Que nos están abusando, quiero que sepan que nos están abusando. Que los mandos medios abusan de nosotras y si quedamos preñadas nos obligan a botar a nuestros bebés.

Hace unos días, hace unos días me sacaron a mi bebé, me sacaron a mi hijito. Que eso me tiene muy mal, pero al Comandante Sendales no le importa. Que no hace sino silenciarnos la voz, que quiere hacer todo como él se le dé la gana. No escucha a nadie, nos está quedando incomunicados, nos quieren quitar los teléfonos y necesito que hagan algo por nosotros. Les pido disculpas y espero que este video les llegue al Comando Central, a los mandos, a mis comandantes. Yo sé que van a hacer algo por nosotras.

Ni un paso atrás, liberación o muerte.»

Esa es la transcripción literal de lo que dice esta mujer que no se identifica con su nombre, pero que viste prendas del ELN. Damos por ciertas las denuncias de esta mujer, pues ni siquiera los jefes del ELN han desmentido el video o a la compañera, como se puede observar al hacer un seguimiento en sus redes sociales en las que sí se pronuncian permanentemente sobre otros asuntos. Su silencio frente a esta grave denuncia lo único que hace es confirmar la veracidad de sus palabras.

Una mujer no debería tener miedo de militar en un ejército que se dice ser revolucionario y luchador por las causas del pueblo. Si los comandantes están abusando sexualmente de las milicianas, como dice esta mujer, es un grave crimen contra las masas, porque las milicianas también hacen parte del pueblo que los elenos dicen defender. Otro crimen, aunado a esta situación, sería la permisividad de los demás mandos que no abren una investigación, que no les permiten a las compañeras exponer estas denuncias, que ni siquiera se pronuncian públicamente al respecto, así sea para desmentir esa acusación o para autocriticarse y anunciar las medidas disciplinarias correspondientes contra el Comandante Sendales. Una mujer combatiente no debería tener miedo de quedar embarazada, pues, aunque se entienden las duras condiciones de la guerra para parir un hijo, una organización político militar como el ELN debe ser capaz de licenciar a sus combatientes o de cambiarles sus funciones mientras crecen sus hijos.

Criticamos con vehemencia este tipo de actos repudiables que no representan una verdadera guerra de las masas ni a un verdadero ejército del pueblo. Llamamos a las bases y mandos medios revolucionarios que militan en el ELN a confrontar a los comandantes abusadores sexuales, a los que obligan a las milicianas a abortar contra su voluntad y a los que no se pronuncian públicamente sobre este tipo de actos. Las mujeres del pueblo necesitan organizarse militarmente en un Ejército, que, dirigido por el futuro Partido Comunista Revolucionario, confronte a las clases dominantes y al imperialismo de toda calaña, pero que también sea todo lo opuesto a los ejércitos burgueses regulares y de mercenarios, en los que ocurren comúnmente este tipo de cosas.

Esto sólo ayuda a reforzar los discursos reaccionarios de las clases dominantes que vomitan sobre cualquier proceso revolucionario. No es de revolucionarios guardar silencio ante tales acusaciones, sean verdaderas o no. Eso es lo revolucionario, no cometer actos graves de liberalismo, criticar a los jefes si es necesario y juzgarlos aplicando los estatutos que se tengan. A propósito del liberalismo, Mao Tse Tung escribió sobre una forma de este: «No indignarse al ver que alguien perjudica los intereses de las masas, ni disuadirlo, ni impedir su acción, ni razonar con él, sino dejarle hacer. Este es el octavo tipo.» Llamamos principalmente a las mujeres del ELN a hacer públicas las denuncias que tengan, pero cualquier miliciano, sea hombre o mujer, está en la obligación de criticar y juzgar a sus comandantes cuando cometan este tipo de hechos; o a rechazarlas públicamente, en caso de que sean falsas acusaciones.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *