
A propósito de los 60 años del X Congreso, tuvimos la posibilidad de entrevistar presencialmente a un viejo camarada militante del Partido Comunista de Colombia (Marxista-Leninista), durante los años posteriores a 1965. «Fausto» como lo llamaremos, un obrero que durante un buen tiempo vivió en la ciudad de Manizales, quiso compartir con nosotros algo de su experiencia de aquellos gloriosos días de Partido y de cómo la ciencia proletaria le cambió la perspectiva.
Revolución Obrera
Revolución Obrera: Compa, nos encontramos en medio de la celebración del 60 aniversario del X Congreso. Con esto presente, ¿Qué elementos fundamentales cree usted que se pueden rescatar de la experiencia de ese Partido?
Fausto: Pues son muchas cosas, pero trataré de ser concreto con lo que me pide. Soy un obrero que a duras penas aprendí a leer y escribir. Lo que sé se lo debo a esta ciencia proletaria.
Creo que hay que rescatar tres cosas principales: la disciplina militante, la lucha ideológica y la confianza en las masas. El Partido no debe reemplazar ni aislarse de las masas, debe respaldarlas y dirigirlas. Ser su vanguardia.
Revolución Obrera: ¿Qué efectos inmediatos notó usted en su vida al conocer e ingresar al antiguo Partido ML?
Fausto: Yo venía ya intuyendo algunas cosas, pero nada muy claro. Solo cuando conozco a mis camaradas, primero en el sindicalismo independiente y luego en el Partido es que comprendo mejor muchas cosas gracias al marxismo, nuestra ciencia, y a la militancia en el Partido. La conciencia que venía teniendo se convierte en praxis transformadora y en militancia comunista y revolucionaria.
Revolución Obrera: Gracias por compartirlo. ¿Qué autores diría usted que le mostraron el camino?
Fausto: Mis maestros fueron los clásicos del marxismo: Marx, Engels, Lenin, Stalin y el camarada Mao, que por aquellos años estaba de moda por la Revolución Cultural
Proletaria, ya que yo ingresé al Partido en el año 1970 y aproximadamente hasta el año 1974.
Revolución Obrera: Qué interesante. ¿Entonces ustedes en el Partido adoptaban esas enseñanzas? ¿Cómo lo hacían? ¿Supo del FRECAL (Frente Común de Artes y Literatura)?
Fausto: Yo no tuve mucho conocimiento de lo que fue el FRECAL por mi posición de obrero maquinista, pero sí existía y nosotros practicábamos en general la política del frente revolucionario con aquellos revolucionarios que, aunque no hicieran parte del Partido, sí defendían y divulgaban la política del Partido ML. Era bien bonito porque algunos por voluntad propia iban más allá, ni siquiera teníamos que decirles nada. Tal era su nivel de compromiso y comprensión de la ciencia proletaria. Había médicos, estudiantes, abogados, obreros, de todo.
Revolución Obrera: Usted me dijo que hizo parte del Partido hasta 1974. ¿Qué sucedió?
Fausto: Para ese tiempo ya la dirección del Partido había sido tomada por elementos con ideología pequeñoburguesa y extremo izquierdista, y notábamos que prescindían de las masas. Querían luchar por ellas y mandarlas, no con ellas, no dirigirlas ni luchar junto a ellas. Eso nos llevó, entre otras cosas, a organizar la Fracción Línea Proletaria, de la que viene una de las varias organizaciones como la Unión Obrera Comunista, que está impulsando un Congreso hacia el nuevo Partido.
Revolución Obrera: Compa, muchas gracias. Sin duda hay mucha tela por cortar y luego haremos otro espacio. ¿Qué le dice usted a las nuevas generaciones que estamos construyendo el nuevo Partido del Proletariado en Colombia?
Fausto: No dejen de creer en las masas, no las subestimen. Esa creo yo que es la lección más valiosa que nos dejó el viejo Partido ML. Confíen en las masas y las masas confiarán en el Partido. Dirigir no implica jamás ponerse por encima, sino adelante y, por eso mismo, debemos tener clara siempre la meta: la Revolución Socialista.






