Los vaivenes electorales en la democracia burguesa

Los vaivenes electorales en la democracia burguesa 1

En medio de las elecciones todo se vale, y en cada campaña electoral esto se demuestra insistentemente. En abril salieron a relucir amenazas de muerte contra los candidatos presidenciales Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Según las denuncias, existirían planes concretos para atentar contra su vida, lo que generó un rechazo inmediato de figuras como Álvaro Uribe y el mismo Abelardo, quienes calificaron las intimidaciones como un grave atentado contra la democracia. Sin embargo, como dicen ahora «tres doritos después» desde las redes sociales se desmintieron las supuestas amenazas, que se concretaron en dos coronas fúnebres exactamente iguales, con el nombre de cada candidato, las cuales fueron creadas al parecer con Inteligencia Artificial sobre una amenaza, esa si real, a Rafael Marino funcionario de registros públicos del municipio de Soacha. En paralelo, el mismo Iván Cepeda reportó planes y complots para atentar contra su vida, de los que ya tienen conocimiento el gobierno y la CIA, según él. Lo cierto aquí es que la platica de nuestros impuestos, se destina no para los que cuentan con amenazas reales como el señor Marino, ni para la protección de líderes sociales, campesinos, obreros o indígenas, sino para los candidatos.

Sean ciertas o no las amenazas, todo esto llevó a que el gobierno creara una comisión para garantizar seguridad con siete meses de antelación a los precandidatos, contando hasta el momento con esquemas de seguridad14 candidatos a la presidencia y sus 14 vicepresidencias. Esos esquemas se definen según el nivel de riesgo y, como supuestamente lo están, cuentan con 30 unidades y aumentan a 40 para sus desplazamientos entre ciudades y combinan vehículos convencionales y blindados. Es evidente que la violencia política es usada como propaganda electoral, pero también se sabe que en la democracia burguesa, hay genocidios políticos comprobados como le sucedió a la Unión Patriótica, lo insólito es que continúen confiando en ese mismo Estado que básicamente los exterminó.

Pero continuando con las tramoyas que nos brinda la democracia burguesa, pasemos ahora a la habitual corrupción con los votos, cuando no es que se compran, venden o trastean, es que se garantizan para poner presidente. Este escándalo rodea al candidato de la Espriella, quien fue literalmente pillado en una conversación con la empresa Tomas Greg & Sons, encargada del software de la registraduría nacional, negociando la presidencia. Esta empresa le garantiza a Abelardo su triunfo, si le devuelve el negocio de los pasaportes, ¡pero ojo! Porque el escándalo no se centró en semejante trampa a la democracia de los ricos, sino en que «estaban chuzando al candidato» pero, una vez quedó demostrada la legalidad de la interceptación, como por arte de magia la noticia ¡desapareció de los medios burgueses de comunicación!

Y ahí no terminan las cosas, porque ahora se descubrió un proyecto muy bien pensado y ejecutado por parte del excanciller de Uribe, Jaime Bermúdez. Todo un plan para «capacitar» a trabajadores de reconocidas empresas nacionales y extranjeras, con un tinte claramente político e ideológico. Con la participación del medio La Silla Vacía, al parecer utilizaron este proyecto como una estrategia de influencia electoral, generando miedo e incertidumbre en la opinión pública, influyendo en el voto mediante campañas digitales masivas y realizando talleres en empresas presionando a sus empleados para votar por el candidato que ellos definan. Incluso se habla de una millonaria financiación privada y de posibles prácticas de desinformación. Pero según Bermúdez «Júpiter no existe» sin embargo, en la página de Facebook Está en nuestras Manos (vinculada a este proyecto) ya se ha bajado información, es decir que al parecer están borrando pruebas. Parece de película, pero es real; nada sorprende en medio de las contiendas electorales, esto es lo que ofrece la democracia burguesa.

A esto se suman los recientes atentados terroristas en Cauca y Valle el 27 de abril, los que rechazamos enfáticamente, porque es el pueblo quien siempre pone los muertos en medio de una guerra que no es la suya. Pero también sabemos que estos sucesos les sirven a aquellos candidatos que venden como bandera de gobierno la seguridad. Basta recordar como fue que llegó Uribe al poder para ver en estos atentados una posible fotografía de su modus operandi.

Esto es lo que brinda la democracia burguesa, la que todos los actuales candidatos defienden y respetan. Nada parecido a la democracia proletaria, esa donde las masas se cuidan entre sí, donde las decisiones se toman de abajo hacia arriba y se ejecutan inmediatamente, sin congresos ni parásitos ganando millonadas y legislando contra el pueblo. Esa democracia que solo es posible en un Estado Socialista, donde el proletariado lo dirija todo, un Estado tipo comuna, barato, eficaz y al servicio de quienes mueven la sociedad con su trabajo. Por eso compañera y compañero que lee este artículo, nuestra unidad va más allá de uno u otro candidato. Nuestra unidad es por la construcción de una sociedad y un futuro diferentes, donde los truculentos, corruptos, demócratas burgueses y asesinos del pueblo no tienen cabida, así que no nos dividiremos por campañas electorales «vote o no vote, luche» aquí está su puesto de combate.

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