
Tomado de Maoist Road, 29 de octubre 2026
Declaración del Movimiento Estudiantil-Juvenil Revolucionario y del Movimiento Obrero Revolucionario
Solidaridad absoluta con los movimientos estudiantiles y populares de toda Europa, incluida Francia, y enérgica condena y protesta contra la represión policial, los asesinatos y las detenciones en el seno de dichos movimientos.

El Movimiento Estudiantil-Juvenil Revolucionario y el Movimiento Obrero Revolucionario condenan enérgicamente y protestan contra los asesinatos, las detenciones y la represión policial dirigidas contra los movimientos estudiantiles y populares que se desarrollan en Francia y otros países europeos.
En Francia, desde septiembre de 2026, se ha extendido un movimiento estudiantil contra la crisis financiera en el sector educativo, la escasez de docentes, el deterioro de las instituciones educativas, el aumento del costo de vida y un futuro incierto. Este movimiento ya no se limita a las demandas estudiantiles; las de los trabajadores y campesinos también se han sumado. Todas las fuerzas opuestas al presidente imperialista francés Macron se están uniendo a este movimiento. Nacionalistas de extrema derecha, reformistas, la izquierda electoral, revolucionarios, trabajadores, campesinos, estudiantes y la ciudadanía en general salen a las calles con sus reivindicaciones de clase. El gobierno francés está llevando a cabo detenciones masivas y utilizando la fuerza policial para reprimir el movimiento. Las protestas también se están intensificando en varios países europeos, como Italia, Bélgica y España, por las crisis en educación, vivienda, salarios y servicios públicos. El imperialismo está en crisis en toda Europa.
Creemos que esta crisis del imperialismo no es un fenómeno aislado; se trata de crisis del sistema económico imperialista. Una economía impulsada por el lucro, la desigualdad, el desempleo, los recortes en educación y sanidad, y las políticas que trasladan la carga de la crisis a la gente común están devastando sus vidas. Las contradicciones de clase se agudizan cada vez más. El orden mundial imperialista-capitalista no garantiza los intereses y derechos fundamentales de las personas.
Los movimientos estudiantiles y de la generación Z son expresiones de sus legítimas reivindicaciones, su sentido de los derechos y su conciencia política. Considerar a los jóvenes políticamente inmaduros, ignorar sus demandas o elegir la represión refleja la naturaleza antipopular del sistema estatal de la Francia imperialista.
Exigimos la liberación de los manifestantes detenidos e instamos a la población a continuar el movimiento hasta que se cumplan sus demandas legítimas, incluidas las relativas a la educación.
Sin embargo, los pueblos oprimidos deben ser conscientes de que la liberación total no se logra simplemente cambiando de gobierno. Las experiencias de Bangladesh, Nepal y Sri Lanka demuestran que, incluso tras cambios de gobierno, las crisis que afectan la vida de las personas persisten y se intensifican. Por lo tanto, se necesita una transformación de todo el sistema estatal y del sistema socioeconómico explotador.
Hacemos un llamado a la juventud estudiantil, a los trabajadores, a los campesinos y a otros pueblos oprimidos para que transformen los movimientos centrados en demandas puntuales en un movimiento para la transformación de todo el sistema. La lucha por establecer una sociedad libre de explotación debe avanzar mediante la organización bajo el liderazgo de la clase trabajadora, guiada por la ideología del marxismo-leninismo-maoísmo, y con miras a alcanzar el socialismo-comunismo.
Expresamos nuestra plena solidaridad con la protesta convocada para el 31 de octubre en Francia y la huelga nacional que tendrá lugar en todo el país el 5 de noviembre. Es justo rebelarse contra la injusticia.





