Sacar a las niñas del lenguaje es esconder su realidad, su dolorosa realidad

Sacar a las niñas del lenguaje es esconder su realidad, su dolorosa realidad 1
Movilización en defensa de las niñas – @resistencia_chiquita

Reproducimos a continuación este importante escrito que nos comparten las compañeras del MFR acerca de la medida de la directora del ICBF respecto a eliminar la palabra niñas de su lenguaje oficial en la institución. Un asunto que va más allá de la gramática y que da cuenta de que las mujeres desde que son niñas incluso pasan a un segundo plano en este gobierno.

Revolución Obrera

Sacar a las niñas del lenguaje es esconder su realidad, su dolorosa realidad

No le dio para más a la extrema derecha, subida nuevamente al poder mediante el engaño de una presidencia ilegítima. Ahora les dio por negar la existencia de las niñas de un solo plumazo. En cabeza de María Carolina Restrepo Cañavera, directora del ICBF, supuesto defensor de niños, niñas y adolescentes, ahora excluirán de su lenguaje, circulares y demás documentos la palabra niñas. Y, como si fuera así de simple, esta burócrata refuerza lo indefendible al manifestar que ellas están incluidas en la palabra niñez.

Y es que precisamente lo hacen cuando, desde hace varios años, se han destapado las violaciones y los embarazos infantiles producto de estas, hechos que no solo involucran a la Iglesia, al Estado y a las familias, sino que constituyen delitos reconocidos internacionalmente, entre ellos la trata de personas. Todos estos crímenes cometidos a la sombra por estos delincuentes creyeron que iban a quedar en la impunidad; que esas niñas no iban a crecer y que jamás denunciarían.

A pesar de los traumas dejados por esos delitos, en los que esas niñas, hoy mujeres, eran obligadas a guardar silencio en nombre de la “santidad”, del “respeto” a sus perpetradores por ser adultos o porque “simplemente” nadie les iba a creer, muchas de ellas lograron sobreponerse y denunciar. Esto ha sido de vital importancia, porque incluso sobre esa base se ha logrado que a las niñas se les crea más, aun siendo tan pequeñas, pues difícilmente, por su edad, podrían inventar hechos de esta naturaleza. La sociedad se ha visto obligada a aceptar que las niñas han sido violentadas ante la cantidad de casos que han salido a la luz.

Estos precedentes son una demostración de que las niñas no solamente existen, sino que son verdaderas guerreras. Así lo demostraron cuando salieron de manera contundente en defensa de sus derechos, desde el día en que sintieron y comenzaron a actuar contra la violación y el feminicidio de Yuliana Samboní. El grupo que crearon hoy las lleva a defender su propia existencia, como lo demostraron en la manifestación artística realizada en las propias instalaciones del ICBF.

Y fue tal la contundencia de su actividad que no solo les dieron un mentís a las directoras nacional y de la seccional Huila, sino que, apoyándose en sus propias madres, les demostraron que serán una piedra en el zapato de esas funcionarias de tacón alto que no dudan en hacerle el juego a la extrema derecha en su propósito de acabar con el pueblo, comenzando por sus niños, niñas y adolescentes. Dicho así, con todas sus letras: niños, niñas y adolescentes. Hoy, esas niñas le gritaron al mundo que no permitirán ser invisibilizadas, como pretenden hacerlo.

Pero no podíamos terminar esta denuncia sin mencionar la cereza del pastel. Como para redondear la actuación de estas falsas defensoras de las niñas, los loros y cagatintas de los medios burgueses de comunicación, posando de periodistas, aprovecharon para denigrar de la digna protesta de estas niñas. Salieron a decir que ellas habían sido instrumentalizadas; es decir, como arte y parte de las políticas de la derecha, no les importó revictimizarlas y hacerse eco de la criminalización de la protesta popular.

Desde el Movimiento Femenino Revolucionario enviamos nuestro apoyo a las niñas y mujeres que alzaron su voz para hacer visible —y ojalá en mayúsculas— la palabra NIÑAS, porque las mujeres existimos y no nos borrarán, ni del lenguaje, ni desde la legalidad, y mucho menos nos minimizarán.

Como mujeres luchadoras, estamos de acuerdo con la exigencia de que la palabra NIÑAS no sea excluida de las circulares burocráticas de una institución. Pero, junto a ello, está la lucha por verdaderas garantías para que las niñas tengan derecho a una infancia plena: acceso a educación, salud y vivienda de calidad; atención pública, gratuita, oportuna y permanente en salud clínica y psicológica para las niñas víctimas de violencia física, sexual y/o psicológica; y el derecho a que, junto a sus madres, se organicen y luchen por sus derechos.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *