Sobre la agresión a Venezuela por parte de EE.UU.

Sobre la agresión a Venezuela por parte de EE.UU. 1

A pocos días de la agresión, resulta evidente ante la opinión pública mundial cuáles son sus objetivos, expresados en diversas ruedas de prensa y declaraciones de Trump, quien se presenta como el principal dirigente de esta ofensiva de reconquista de América Latina. Para Trump, esto es algo natural: sostiene que Estados Unidos está en Venezuela para recuperar lo que considera suyo, afirmando que son los dueños de la industria petrolera porque, según su discurso, ellos la construyeron. Plantean además que la llamada «reconstrucción» de la industria petrolera será entregada a varias empresas estadounidenses y que la recuperación de la economía venezolana será financiada por dicha industria. De este modo, al apropiarse de la industria petrolera, buscan tomar control de reservas que representan aproximadamente el 17 % de las reservas mundiales de petróleo.

Con estas declaraciones quedan suficientemente claro que recuperar la democracia, la libertad, que la lucha contra el narcotráfico y en contra la corrupción era una estrategia para invadir; como siempre el imperialismo crea una narrativa de justificación para invadir los pueblos del mundo. Hoy el imperialismo norteamericano aliado con Israel está invadiendo a Gaza, masacrando al pueblo palestino y a sus niños con la narrativa de liberarlo del terrorismo de Hamas.

Hoy el imperialismo norteamericano lanza una estrategia para recuperar las colonias de América Latina que vienen perdiendo porque se habían dedicado a invadir muchos pueblos en el mundo apoderándose de sus recursos.

Hoy vienen con toda su fuerza de invasión a América Latina para apoderarse de los recursos como el petróleo, lo que queda del oro, la plata, el cobre, el carbón, el coltán, las esmeraldas, el litio, vienen por los bosques, el agua dulce, la biodiversidad, el oxígeno, el conocimiento de los pueblos en relación con el territorio…

Hay un interés grande de ocupación del territorio de todas las fuerzas imperialistas, para la negociación y el reparto del mundo.

EL imperialismo norteamericano sabe que el imperialismo ruso y chino vienen desde hace muchos años invirtiendo en territorios de América Latina, por esta razón han sido claros que esta agresión contra Venezuela está acompañada con la amenaza de invasión a Colombia, Cuba, México, Nicaragua; quiere recuperar «el patio trasero» de lo que considera su colonia para estar en mejores condiciones en la disputa del mundo.

Esta es una guerra abierta para tomarse estos territorios y asegurar el saqueo, el robo de los recursos de todos los pueblos de América Latina.

Las oligarquías nacionales de la mayoría de los países vienen pidiéndole ayuda al imperialismo porque ya no pueden sostener sus grandes crisis económicas y políticas; cada día pierden fuerza ya que viven una descomposición interna muy alta por la corrupción y el narcotráfico, carcomiéndose por dentro y piensan que con la nueva reconquista pueden salir de su profunda descomposición. Esta es una oligarquía lacaya arrodillada a los intereses del capital internacional, son tan arrastrados al imperialismo que son capaces de lamerles el trasero a estos nuevos jefes de la reconquista.

Pero ha sido un golpe muy fuerte para estos lacayos que Trump y sus funcionarios, no quisieron reconocer en el nuevo gobierno de Venezuela a Corina Machado representante de la burguesía vende patria.

Es muy importante analizar la forma arrogante y de chantaje, humillación y dominación de Trump como jefe de la reconquista que plantea que la agresión a Venezuela fue una operación limpia ya que no tuvieron ninguna baja en sus fuerzas, y además plantea que fue una operación minuciosamente planeada y preparada; que únicamente quien tiene la capacidad técnica para hacer esta clase de operaciones en el mundo son las fuerzas del imperialismo norteamericano ya que cuentan con el personal preparado y con el equipo y la capacidad técnica, pues nadie como ellos puede hacer estas operaciones en el mundo.

Por otra parte el funcionario más avezado en la política de invasión de Trump -Marco Rubio- plantea que el presidente de los Estados Unidos es un jefe que debe ser respetado por que lo que plantea hacer lo hace, y que todos los países que desarrollen las mismas políticas de enfrentarse al imperio correrán el mismo riesgo que Venezuela, intimidando así a todos pueblos de América Latina.

La presentación de los resultados de la operación fue la antesala para plantearle a toda Latinoamérica que si no se alinean a los interés del imperialismo norteamericano y a su política de invasión y saqueo de los recursos, serán invadidos y bombardeados, expresando claramente que un loco como Trump utiliza todas las armas para invadir y esclavizar a los pueblos del mundo.

En diferentes declaraciones Trump como jefe de la nueva reconquista públicamente ha levantado acusaciones y sentencias a diversos países que no les siguen sus intereses sentenciándolos con la invasión, montándoles diferentes cargos y delitos; prácticamente Trump y su equipo de reconquistadores se convirtieron en un tribunal de inquisidores andante, que autoriza, formula cargos, enjuicia y ejecuta sentencias de bombardeo e invasión a quien ellos quieran.

Los nuevos reconquistadores e inquisidores son los dueños de todos los recursos, son los que deciden quien vive y quien muere en los territorios del mundo y en América Latina. Por ejemplo, la operación de invasión a Venezuela no fue autorizada por nadie, ni siquiera por el congreso de los Estados Unidos, la carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional prohíben esta clase de comportamiento contra las naciones y pueblos.

Ahora bien, evaluando la operación de invasión específica a Venezuela, sus fuerzas armadas no opusieron ninguna resistencia; por ninguna parte aparecieron los comités de resistencia que tanto hacían alarde. Las fuerzas que salieron al encuentro fueron las de seguridad del presidente Maduro, todas eliminadas; un total de 80 guardias incluyendo los 32  de origen cubano que entregaron su vida.

En toda la avanzada de la operación participaron 150 aeronaves norteamericanas y nadie sufrió un rasguño; quiere decir que no hubo resistencia que las fuerzas armadas, no accionaron, quedando totalmente neutralizadas, sin embargo aún no se sabe nada oficialmente.

Practicante se puede deducir que Maduro fue entregado o hubo una negociación, porque se le dejó únicamente con la guardia personal que fue aniquilada. Otro aspecto es que Maduro tampoco opuso ninguna resistencia, no aparece armado, ni estaba protegido al interior del búnker, lo detuvieron por fuera de este, la población civil no realizó ninguna movilización al contrario de lo que sucedió cuando detuvieron al presidente Chávez, donde fue la población civil quien lo rescató movilizándose.

Después de la detención de Maduro y de la invasión brutal a Venezuela se toma el juramento a la vicepresidenta como presidenta encargada de la nación ante la Asamblea Popular, dándole funciones para la transición del poder, esto quiere decir que hubo una negociación con la fuerza invasora de Trump, con lo que muchos sectores de la ciudadanía no están de acuerdo.

Otro aspecto a tener en cuenta es que Trump no estuvo de acuerdo con que Corina Machado fuera quien coordinara la transición del poder, este fue un duro golpe a la oligarquía tradicional de Venezuela.

A nivel internacional la mayoría de la comunidad califica la acción de Estados Unidos en contra de Venezuela como una invasión, y la detención de Maduro como un secuestro donde se viola la carta de las Naciones Unidades y los principios del derecho internacional, la soberanía, la autonomía y la autodeterminación de los pueblos y naciones.

Para todos los pueblos de América Latina este es un campanazo muy grande y nos ubica en una posición política de lucha en contra del imperialismo que, para salvar su crisis económica y política de descomposición, busca el camino de la invasión, la dominación y opresión de los pueblos aprovechando el desarrollo armamentístico y el avance de las armas nucleares de exterminio masivo como chantaje para causar terror, miedo, caos e incertidumbre por el gran poderío para desarrollar la muerte masiva de los pueblos.

Queda claro que el imperialismo norteamericano viene con todo su poder armamentístico a invadir los territorios de los pueblos de América Latina para apoderarse y robar los territorios, imponiendo un sistema neocolonial de esclavitud, de opresión, explotación y saqueo.

En estas circunstancias hay dos caminos, uno someterse a la esclavitud a la opresión, explotación y saqueo y el otro resistir en el territorio luchando por la soberanía, la autonomía, la autodeterminación de los pueblos con libertad e independencia construyendo con cada pueblo de América Latina un nuevo sistema económico social y político independiente de los intereses del imperialismo norteamericano y mundial.

De nuevo la invasión imperialista LLAMA A LOS PUEBLOS DE AMÉRICA LATINA A LEVANTAR LA BANDERA DE LUCHA SIN CUARTEL POR LA INDEPENDENCIA Y LA LIBERTAD.

Carlos Álvarez

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